Fondeadora, la otrora plataforma de crowdfunding cuyas operaciones fueron adquiridas por Kickstarter y que ahora ha optado por convertirse en un banco digital, obtuvo una inversión de 1.5 millones de capital semilla por parte del fondo mexicano de capital emprendedor IGNIA. A estos 1.5 millones de dólares se suman 8 millones de pesos obtenidos a partir de una campaña de crowdfunding por parte de 156 inversionistas.

De acuerdo con Norman Muller y René Serrano, fundadores de la startup, que aun se encuentra en fase preoperativa, su intención es ofrecer libertad financiera a quienes han sido excluidos por el sector financiero tradicional, por lo que su producto base, que lanzarán en unas semanas, será una cuenta bancaria gratuita que incluye una tarjeta de débito y una aplicación para dispositivos móviles.

Los recursos obtenidos en esta ronda de inversión serán destinados a dos fines: a ampliar su base de clientes, que hasta el momento suman 15,000 personas que recibirán su tarjeta y podrán activar su aplicación en unas semanas, y a desarrollar nuevos productos de tecnologías financieras que incluirán créditos personalizados y productos de inversión.

Para los emprendedores, el objetivo es subir el estándar de los productos de banca digital que se están lanzando en México. “Nuestro objetivo es que la aplicación funcione 24 horas al día, siete días a la semana y que al momento de registrarte funcione como si te estuvieras registrando en Netflix o en Uber o en AirBnB, es decir que no haya ningún tipo de fricción. Ya lo logramos, estamos en la última revisión de la aplicación que lanzaremos en un par de semanas”, dijeron en entrevista con El Economista.

La aplicación y la tarjeta de Fondeadora permitirán depositar y retirar dinero en efectivo en 18,000 corresponsales bancarios en toda la República Mexicana; bloquear y desbloquear el plástico, realizar transferencias bancarias y pagos de servicios. El modelo de negocio de la startup está basado en la recepción de un porcentaje de la tasa de intercambio de los comercios.          

Además del sector no bancarizado, que abarca a más de 60% de la población mexicana, los clientes objetivos del llamado neobanco también serán extranjeros residentes en México y el segmento de los trabajadores independientes o freelancers. La meta es alcanzar a reunir 100,000 usuarios de la plataforma hacia finales del 2019.

“Es muy grande la responsabilidad que estamos asumiendo, porque literalmente las personas están poniendo su dinero en lo que estamos haciendo y eso nos obliga a elevar los estándares de la banca digital en México”, dijeron.   

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx