Jenna Blanton, directora general de la Fundación Dyson, es una profesional de las ciencias y la comunicación, una combinación poco común. Su trabajo es hacer que la ciencia y la tecnología cuenten con estrategias de comunicación que las coloquen en el centro del debate social, para entender la importancia laboral que tienen y tendrán estas disciplinas y para hacer una evaluación de las mismas y este es justamente el objetivo del James Dyson Award. 

El James Dyson Award es un concurso internacional que busca reconocer a ingenieros y diseñadores —o estudiantes de estas carreras— que hayan creado soluciones innovadoras a problemas sociales que son poco atendidos entre la población. Este 2018, México se integra junto con Emiratos Árabes Unidos, Suecia y Filipinas, a la lista de los 27 países en los que esta competencia tendrá lugar.

“Dyson es una compañía tecnológica y un grupo de ingenieros que trabajan para resolver problemas que otras personas ignoran. Eso lo hacemos de diferentes formas: por un lado mediante nuestros productos y, en lo que a mi trabajo respecta, inspirando a las nuevas generaciones de ingenieros y diseñadores en todos los niveles, desde los más pequeños hasta los universitarios”, dijo Blanton.

Para saber más sobre un premio, ayuda conocer a sus ganadores. Durante el 2017, el ganador global de la competencia, que este año se hará acreedor a un premio de 780,000 pesos —más una contribución de 130,000 pesos a la universidad que respalde el proyecto— fue el sKan, un dispositivo de bajo costo para la detección temprana del cáncer de piel melanoma, creado por el equipo de estudiantes de la Universidad McMaster, de Ontario, Canadá.

Un año antes, el premio internacional se lo llevó el EcoHelmet un casco plegable y reciclable, pensado para quienes hacen uso de los sistemas de bicicletas compartidas en diferentes ciudades del mundo, el cual diseñado por Isis Shiffer, del Pratt Institute en Nueva York.

La convocatoria del James Dyson Award estará abierta hasta el 20 de julio de este año y para registrarse sólo es necesario entrar a su página. Los proyectos, que pueden estar apenas esbozados o ya contar con el desarrollo de un prototipo, serán evaluados por un panel de expertos quienes el próximo 5 de septiembre darán a conocer a los tres finalistas y al ganador nacional, que obtendrá recursos por 52,000 pesos.

Los finalistas y ganadores de cada país en el que el certamen se lleva a cabo entrarán a una segunda etapa de selección en la que un grupo de ingenieros de Dyson elegirán los 20 proyectos más atractivos a nivel internacional de entre los que James Dyson seleccionará al ganador global, que obtendrá los 780,000 pesos.

El único requisito indispensable para participar en el certamen es que el individuo o alguno de los miembros de un equipo registrado sean estudiantes de una carrera de ingeniería o diseño industrial o que hayan estudiado alguna de estas carreras en años recientes. De acuerdo con Blanton, las propuestas no requieren la presentación de prototipos o diseños previos elaborados, más bien es necesario que los participantes sepan comunicar cuál es el problema a resolver y cuál es la mejor forma de aproximarse a esa solución. “Lo más importante para los ingenieros en Dyson es la historia de desarrollo del producto”, dijo.    

Dyson, basada en Reino Unido, está dedicada a resolver problemas prácticos en máquinas tradicionales. James Dyson, quien fundó la compañía en 1987 y que ahora ocupa el cargo de jefe de Ingeniería, es el Steve Jobs de los productos domésticos. Con el rediseño de aspiradoras, purificadores de aire y secadores de manos y de cabello, colocó dispositivos simples y asequibles en el terreno de los productos de lujo mediante el diseño industrial. 

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx