Los sistemas de los que dependemos son complejos y los componentes que los integran no son desarrollados por una única comunidad o un grupo de programadores. Son interdependientes, como los sistemas operativos de nuestras computadoras, teléfonos, tabletas. Necesitan desde editores de texto, compiladores, controladores y muchas otras partes que vamos instalando como aplicaciones día a día, cada una con diferentes orígenes y autores.

Para desarrollar sistemas de gran dimensión y complejidad se requieren de plataformas y herramientas en las que los desarrolladores puedan trabajar en cada una de las piezas conjuntamente, ver las modificaciones y cambios entre versiones. Estas herramientas reciben el nombre de sistemas de control de versiones. 

El sociólogo Richard Sennett suele decir que el “código evoluciona constantemente, no es un objeto acabado y fijo” para referirse a la manera en que comunidades de programadores encuentran errores y realizan mejoras en nuevas versiones de software, al tiempo que encuentran nuevas posibilidades, como una práctica cultural en las comunidades de software libre. 

El sitio web de github.com, en 2008

Uno de estos sistemas populares entre los desarrolladores es Git, un software de control de versiones creado ex profeso para el desarrollo de Linux. Fue una respuesta a las problemáticas del licenciamiento de la herramienta utilizada antes para el control de versiones, BitKepper, que era incompatible con los principios del software libre para ser estudiada, usada, modificada y distribuida. 

Uno de los servicios basados en Git y que cobró popularidad en los años recientes, y no sólo entre programadores, es GitHub.com. Según sus propios reportes, al 2017 24 millones de personas hicieron uso de esa plataforma. Contaba con 67 millones de repositorios de software. 

Sitio web de github.com, en 2008.

Gabriela Rodríguez Berón, desarrolladora que ha estado usando GitHub desde casi el principio del servicio en 2007, describe en entrevista: “Tenía muchas funcionalidades que eran muy potentes en la época y nos dejaban compartir código de mejor manera, con muchas más funcionalidades que otros servicios de repositorios”.

El 4 de junio se conoció en los medios informativos que Microsoft anunció la compra de GitHub por 7,500 millones de dólares, en una operación que se espera cierre antes de fin de año. Nat Friedman asumirá la dirección, según se publicó en el blog de GitHub. 

Las reacciones en medios sociales comenzaron con la etiqueta #movingtogitlab para señalar la migración masiva de proyectos de desarrollo de software libre de GitHub al servicio GitLab, un control de versiones y desarrollo de software colaborativo basado también en Git. Los propios reportes del servicio sobre los proyectos importantes desde GitHub comenzaron a crecer por día a más de 10,000. 

GitLab felicitó publicamente a GitHub por el anuncio de compra y dijo que su estrategia difiere en enfoques porque “Ser 'núcleo abierto' significa que todos pueden construir las herramientas”. 

Nat Friedman en la red social reddit expresó que se tomará con seriedad “la responsabilidad de ganarse la confianza” de los desarrolladores y dijo que se sintió triste al ver que distintos desarrolladores sintieran la necesidad de mover su código a otra plataforma.

Para Rodríguez Berón, la compra de GitHub es el anuncio oficial de su muerte. “GitHub ha estado perdiendo desde hace un tiempo a quienes están codeando (escribiendo código) de forma abierta. Y se ha convertido en una herramienta mucho más corporativa. Por un lado han tenido que buscar un modelo de negocios que los ayude a sostenerse y a la vez han escalado demasiado y muy rápido más allá de las propias capacidades. De alguna forma se han tomado el koolaid de scaling de donde están plantados”, en referencia a que se han tragado el cuento de que todo servicio en internet tiene que escalar.

Reporte de GitLab sobre importación de proyectos desde GitHub. Tomado de  https://twitter.com/gitlab/status/1004777869862580224 

El desarrollador Benjamin Mako Hil suele dar conferencias sobre las herramientas de desarrollo en el contexto de las comunidades de software libre y su opinión de GitHub es que le resulta irónico: “Git fue creado como una forma de escapar de la dependencia de una compañía de software prrivativo que opera un servicio centralizado. Y de muchas maneras, GitHub ha creado muchos de los problemas por los que Git había sido creado”. Se refiere así a la posibilidad de las herramientas de desarrollo para ser replicadas, ejecutadas y construidas de manera descentralizad, como lo es el diseño de Git. Además de no tener que confiar en un sistema central, sino poder colocar instancias independientes o diferentes servicios.

Rodríguez Berón consideró que un aspecto positivo es la oportunidad para la descentralización de los repositorios de software libre, porque “GitHub ha centralizado demasiado el desarrollo de software y es muy bueno que podamos tener otras instancias de Git servers”. Auguró que GitHub va disminuir su uso entre proyectos de software libre y se convertirá más en un proyecto para empresas.