Sabadell es, por encima de todo, un banco con un débil balance, 10 años después de la crisis financiera y cuatro años después del inicio de la recuperación en España”, según los analistas de Bank of America Merrill Lynch sobre las perspectivas de futuro de Banco Sabadell.

Tres son los problemas principales en la entidad. El primero es que una porción significativa de su capital está en su filial británica TSB, y ve difícil que el regulador del Reino Unido pueda permitir repatriar ese dinero en caso de que Sabadell lo necesite en España. El segundo es que los fondos propios en España están hinchados gracias a los activos fiscales diferidos (créditos ante Hacienda). El tercero es el elevado volumen de activos problemáticos del grupo, que el informe sitúa en 11.1% sobre el total del balance. “Sabadell todavía necesita limpiar 14,900 millones de euros en activos problemáticos, más otros 7,400 millones que están en el esquema de protección de activos de la CAM que vence en el 2021”, señala.

Una potencial vía para que Sabadell enderece el balance sin dañar su estrategia de crecimiento es la búsqueda de fusiones y adquisiciones.

El informe de Merrill contempla potenciales compras en los tres principales mercados donde está presente el banco: España, el Reino Unido y México. Los gestores están invirtiendo para crecer en México (ahora mismo, supone 2% de los préstamos)”.

En México, el examen de Merrill se circunscribe a una potencial fusión de la filial de Sabadell con Inbursa, Banregio o Bajío. En caso de comprar Inbursa, el beneficio por acción de Sabadell subiría 11%, mientras que el avance sería de 10% con Bajío y de 5% con Banregio.

“Las fusiones y adquisiciones pueden ser una de las vías para que Sabadell resuelva sus desequilibrios y logre sus objetivos de crecimiento”.

En España, el análisis hace los números sobre las potenciales combinaciones de Sabadell con entidades de menor tamaño: Bankinter, Unicaja, Liberbank, Abanca y Kutxabank.