Aunque en los últimos años, la tarjeta de crédito ha mostrado una baja en los saldos, ésta sigue como el principal producto de crédito entre las familias mexicanas.

A junio del 2015, de acuerdo con el Reporte de Inclusión Financiera de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la banca que opera en el país tenía 50 millones 915,000 contratos individuales, es decir, entre las familias mexicanas. De éstos, 27.7 millones eran de tarjetas de crédito.

Lo anterior implica que prácticamente uno de cada dos contratos de crédito individual era de tarjetas de crédito. Por cada 10,000 habitantes, la proporción era de 3,166 contratos y fue Banamex el banco que entre el 2013 y junio del 2015 (periodo que contempla el reporte) mostró el mayor crecimiento con 1 millón de plásticos más, seguido de BanCoppel, con 645,000 más.

En los últimos dos años, el saldo de la cartera de tarjetas de crédito ha mostrado crecimientos muy bajos e incluso, decrecimientos en algunos periodos. Esto, han explicado especialistas, se debe a diferentes motivos: uno fue la reforma fiscal que pudo inhibir el uso del plástico, aunque este fenómeno ya pasó; otro es el crecimiento de otros financiamientos individuales, como los de nómina y personales, y también que se muestra una mayor educación financiera y hoy son más los clientes totaleros, es decir, aquellos que pagan la totalidad de su adeudo a tiempo para no generar intereses.

En este contexto, la tarjeta se mantiene como la que tiene el mayor número de contratos de crédito a las familias que otorga la banca.

Después de la tarjeta, los créditos personales fueron los que presentaron, según el informe, el mayor número de contratos, con 11.3 millones (22% del total). Por cada 10,000 habitantes, la proporción fue de 1,288, y Banco Azteca y Banco Ahorro Famsa son los que dominaron en este rubro, con 47.8 y 21.2% del total.

En tercer lugar estuvieron los créditos de nómina, con 4.6 millones de contratos, que representaron 529 por cada 10,000 habitantes. Santander fue el que mostró un mayor crecimiento en este producto, con 436,000 más en el periodo entre el 2013 y junio del 2015.

Los créditos para Adquisición de Bienes de Consumo Duradero (ABCD) se colocaron en el cuarto sitio por número de contratos con un total de 2.6 millones. Aquí, Banco Azteca concentró 100% de los financiamientos, por el vínculo que tiene con las tiendas Elektra, una de las empresas líderes en venta de este tipo de productos.

La CNBV también contempló en su reporte los créditos grupales, que son los que se otorgan principalmente a mujeres de menores ingresos para que emprendan pequeños negocios. Este tipo de financiamientos registró en el periodo 2.6 millones de contratos y fue sólo Compartamos Banco el que los reportó. El nicho de atención de esta institución son las personas de la base de la pirámide.

Finalmente, los créditos hipotecarios registraron 1.4 millones de contratos (un crecimiento de 2% en el periodo), mientras que los automotrices 700,000 contratos (un repunte de 1.3 por ciento).

eduardo.juarez@eleconomista.mx