A 21 años de la creación de las afores, el sistema administra 60.9 millones de cuentas; sin embargo, sólo alrededor de 22 millones registran aportaciones continuamente, expuso Verónica González, representante de la comisión de investigación y principios de la Asociación Mexicana de Actuarios Consultores.

“La población que hoy está aportando continuamente, es decir, bimestre a bimestre, son cerca de 22 millones de personas, con lo que alrededor de 40 millones de trabajadores aportan de manera esporádica”, destacó.

Lo anterior, expuso, se debe a que los trabajadores están en constante cambio entre el empleo formal y el informal, lo cual afecta las 1,250 semanas de cotización que requieren para poder solicitar una pensión.

González comentó que, ante este problema, es necesario que se modifique el sistema de pensiones, en el sentido de que los trabajadores hagan aportaciones obligatorias sin importar si están en la formalidad o informalidad.

“Por esta movilidad laboral que tenemos de 40 millones de trabajadores, es necesario que pensemos en un sistema que se adapte a las condiciones laborales y no al revés”, dijo.

Por su parte, David Kaplan, especialista sénior en mercados laborales en la unidad de mercados laborales y seguridad social del Banco Interamericano de Desarrollo, mencionó el caso de los trabajadores independientes, ya que, si bien son personas que pagan impuestos, no están preocupados por el ahorro del retiro.

“Se debe simplificar el sistema para el usuario, los trabajadores independientes como también las trabajadoras domésticas deberían tener un esquema que les permita hacer aportaciones de manera constante para que no descuiden el ahorro de su pensión”, expuso.

Coincidió en que existen millones de trabajadores informales en empresas formales, por lo que ve necesario que se desvincule el sistema de pensiones y salud del mercado laboral.

“Se debe tener un solo sistema para todos los mexicanos financiado por impuestos generales, lo que beneficia al mercado laboral, porque el financiamiento no recae sobre aportaciones laborales y también mejora el sistema de pensiones”, explicó.

Agregó que se deben buscar incentivos para fiscalizar con mejores tecnologías, para hacer cumplir las obligaciones patronales, es decir, para que tengan bien registrados a sus trabajadores con los salarios reales que perciben.

Retos para las afores

La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) reconoció que, si bien se han hecho logros en sistema de afores como incentivar más el ahorro voluntario, aún quedan retos pendientes que deben enfrentarse para mejorar la pensión que recibirán los trabajadores.

Refirió que es indispensable seguir promoviendo acciones que incentiven la formalización en la economía para elevar la densidad de cotización, que mide el número de semanas que registra un trabajador en la formalidad. En promedio, se estima que la densidad de cotización es menor a 60 por ciento.

Asimismo, indicó que se requiere incentivar que los trabajadores independientes y por cuenta propia se unan al Sistema de Ahorro para el Retiro, ya que la cobertura pensionaria en el país se mantiene baja.

El regulador de las afores enfatizó en que el monto de ahorro obligatorio es insuficiente para garantizar una adecuada tasa de remplazo. Dicha tasa de aportación es de 6.5%, lo cual garantizaría una pensión menor a 30% del último salario que perciba el trabajador.

Destacó que, en estos 21 años que tiene el sistema de afores, el ahorro que registran las 60.9 de millones de cuentas que administran para muchos mexicanos representa su primer y tal vez único contacto con el sistema financiero formal.

Al cierre de mayo del 2018, las afores acumulaban recursos por 3.28 billones de pesos de ahorro pensionario, cifra que representa 14.84% del Producto Interno Bruto del país, de acuerdo con datos de la Consar.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx