Uno de los retos identificados para la funcionalidad total del aeropuerto de Santa Lucía, proyecto icónico del actual gobierno, es mitigar la vivienda abandonada en las zonas aledañas a la ubicación del mismo, donde de acuerdo con autoridades federales existen 120,000 unidades en estas condiciones.

En entrevista, Román Meyer Falcón, titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), habló sobre los planes que se tienen para combatir este fenómeno en los ocho municipios aledaños a la zona del aeropuerto, donde se pretende involucrar a los gobiernos municipales.

“Tenemos prácticamente 120,000 viviendas abandonadas. Probablemente es la zona con mayor número de viviendas abandonadas a nivel nacional. Estos terrenos, que están alejados de los centros de trabajo de la Ciudad de México, fueron utilizados prácticamente como terrenos para tener vivienda dormitorio (...) Tenemos un gran problema”, detalló Meyer Falcón.

Según el funcionario, desde el año pasado se firmó un convenio de colaboración con el Estado de México e Hidalgo, así como con los ocho municipios cercanos a la zona de Santa Lucía, y este año se firmará otro, para actualizar los programas de desarrollo urbano y establecer condiciones para recuperar la vivienda abandonada en estas localidades.

“El convenio, que es parte del programa de desarrollo operativo, dicta los lineamientos de cómo tienen que hacer planeación de inversión de equipamiento e infraestructura a futuro”, acotó el titular de Sedatu, y añadió que esta dependencia  y otras instancias proporcionan asistencia técnica a los gobiernos locales en materia de uso de recursos como el agua y el suelo.

Dijo que se busca que dichas localidades tengan una funcionalidad con base en la operatividad del nuevo aeropuerto y así también se creen fuentes de empleo requeridas para toda la infraestructura aeroportuaria de la zona.

Meyer Falcón destacó que, aunado a esta estrategia, también se busca generar opciones de movilidad de la Ciudad de México a la zona del nuevo aeropuerto.

“Lo más importante y por la demanda es que esa población del aeropuerto pueda conectarse a los sistemas de transporte público de la Ciudad de México (...) El funcionamiento de ese aeropuerto radica en conectar de la mejor forma posible a la población con el corazón de la Ciudad de México”, indicó.

Acotó que, por la contingencia del coronavirus, se trabaja con los gobiernos de cada estado para conocer en qué obras se puede avanzar y cuáles tienen que ser detenidas.

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