Cerró el mercado bursátil y con ello acabó la Oferta Pública de Adquisición de Acciones para los poseedores minoritarios de los papeles de BBVA Chile en el marco de la adquisición del banco por parte de Scotiabank, luego de que los canadienses desembolsaran 2,200 millones de dólares por 68.19% de la propiedad de la firma controlada por los españoles.

Con este paso, el grupo BBVA se despide de Chile por lo menos en lo que respecta al negocio bancario. A través de un comunicado, la entidad informó que registrará, en sus estados financieros del tercer trimestre del 2018, una plusvalía neta de impuestos de unos 640 millones de euros y 50 puntos básicos más en su ratio de capital CET1 fully-loaded.

Cerrada la operación, los canadienses procedieron a tomar control y símbolo de ello es que Scotiabank informó que el directorio de ese banco —BBVA Chile— aceptó la renuncia de los cinco directores representantes del grupo español, Ignacio Lacasta, Iñigo Echebarría, José Manuel García, José San Blas y Juan María Arrien.

En su remplazo fueron designados Ignacio Deschamps, Andrés Cruells, Ernesto Viola, Claudio Hernández y Felipe Montt.

Además de las renuncias del directorio, se sumó la salida del gerente general de BBVA Chile, Manuel Olivares; el gerente de Banca Corporativa y Mercados Globales, Fernando Pardo; el gerente de Fiscalía, Rony Jara; el gerente de Recursos Humanos, Marcos Balmaceda; el gerente de Finanzas, Rafael Varela; y el gerente División Auditoría, Jordi Barja.

Desde las dependencias de Scotiabank en Santiago centro se mudan al complejo de Parque Titanium para hacerse cargo del exBBVA Chile los ejecutivos de la firma canadiense: Fernando Saénz como gerente general; María Victoria Doberti, quien ejercerá como gerente de Finanzas; en Recursos Humanos estará Jacqueline Balbontín.

Por su parte, otro grupo de ejecutivos de BBVA Chile permanece, al menos por ahora. Se trata de Paulina de las Heras, gerente Banca Personas; Andrés Velasco, gerente Banca Empresas; Alberto Oviedo, gerente de Riesgo, y Antonio Benvenuto, gerente de Ingeniería, para conformar el Comité Ejecutivo de BBVA Chile hasta la integración legal de ambas entidades.

En el hecho esencial entregado a la Comisión para el Mercado Financiero, los canadienses, que están por disputar el tercer puesto de la banca privada tras esta adquisición, señalaron que su intención de fusionar ambas entidades es que ésta sea “tan pronto como sea posible conforme a la regulación y la legislación chilena”.

El documento entregado al regulador reafirma que el grupo Said —que posee 31.62% de la propiedad de BBVA Chile— designará a cuatro directores y uno de ellos tendrá el puesto de presidente de la instancia.

En esa línea, Scotiabank confirma que el clan familiar tendrá cerca de 25% de la participación del banco fusionado.

Hoy lunes se procederá a realizarse la junta de accionistas de BBVA Chile, cita en la cual pasará a llamarse momentáneamente Scotiabank Azul.

Scotiabank tiene 24 millones de clientes en el mundo, en su banca personal y comercial, más de 89,000 empleados y 926,000 millones de dólares en activos.

BBVA Chile cuenta con 3,648 empleados, 122 sucursales y 412 cajeros automáticos, y reportó 21 millones 260,291 dólares en activos totales al primer trimestre del año, y 21 millones 405,790 dólares al cierre del 2017.

La salida de BBVA de Chile se debe a la escasa rentabilidad de este negocio para la entidad, por las dificultades que ha encontrado el banco para ganar tamaño y la masa crítica necesaria para competir con las grandes entidades del país. Los cinco primeros bancos de la región controlan 75% del mercado, frente a la cuota de 7% de BBVA.