Competir con las mismas reglas. Las tres grandes entidades de la banca española (Santander, BBVA y CaixaBank) reclamaron en Bruselas un marco legal que no penalice a las entidades tradicionales en el entorno competitivo surgido al calor de la revolución digital. La presidenta de Santander, Ana Botín, el presidente de BBVA, Francisco González, y Jordi Gual, máximo responsable de CaixaBank, instaron a las autoridades a adoptar medidas para que los nuevos actores tecnológicos estén sometidos a la misma regulación que las entidades financieras.

Los banqueros lanzaron su reclamación en la reunión que esta semana se celebró en la capital belga el Instituto de Finanzas Internacionales.

“No me importa la competencia, incluso la de las tecnológicas. Pero tiene que ser una competencia justa. Necesitamos urgentemente un marco legal europeo para los datos que nos regule a todos por igual”, dijo Botín. “No importa quién eres, sino qué haces. No hay reglas de juego uniformes. Todas las plataformas que estamos hoy aquí somos más abiertas que las grandes tecnológicas”, expuso Botín, que participó en un pánel sobre mercados financieros en el que también intervino González y representantes de otros bancos europeos.

En esa línea, el presidente de BBVA exigió una arquitectura legal que responda a los retos de la revolución tecnológica. Destacó que el control sobre los datos que actualmente tienen los gigantes de la red o casos como el de las filtraciones de Facebook revelan la necesidad de nuevas normas. “Quien controla los datos controla el mundo”, advirtió.

González incidió en que la actual regulación tiene enfoques divergentes entre sectores en ámbitos como la ciberseguridad, infraestructuras en la nube, privacidad de datos e inteligencia artificial, por lo que es necesario crear organismos globales que definan principios comunes.

A su vez, Gual, que participó en otra mesa redonda sobre la Unión Bancaria en Europa, corroboró el diagnóstico: “Debe existir igualdad de condiciones respecto a las fintech. A mismos servicios y mismo riesgo, mismas normas”, reclamó.

La petición por parte de la banca de una legislación común se está intensificando en paralelo al auge de las fintech y el protagonismo que están adquiriendo. Han irrumpido, por el momento, en segmentos de negocio como los medios de pago (menos regulados pero más rentables), pero el sector teme que acaben compitiendo con los bancos a todos los niveles. Las entidades consideran que parte del éxito de las fintech se debe a que operan con reglas más laxas y no tanto a las bondades de sus modelos de negocio o a su tecnología.

Los banqueros alertaron, además, que el impacto de este escenario trasciende al sector bancario.

“Si no se cambian las normas, gran parte de la riqueza que se va a crear en la nueva era digital se va a concentrar en muy pocas manos y eso es muy negativo para la sociedad, afirmó González. Al final, esta situación acaba afectando al consumidor. La transformación digital no es una opción y debe ser el objetivo de todos”, destacó Botín.