Importantes autoridades de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) se encaminan a una disputa abierta sobre elementos básicos de la política monetaria, en un choque que podría definir el ritmo de alzas de tasas de interés en los meses venideros y las respuestas de largo plazo del banco central.

Las fisuras se muestran en temas contingentes como la estimación de la actual tasa de interés neutral, una variable abstracta pero clave, que sirve como límite de velocidad al ritmo de los aumentos del costo del crédito. También hay temas de largo plazo sobre cómo debería prepararse la Fed para una próxima recesión.

Todo involucra cuestiones técnicas que los funcionarios del banco central podrían enfrentar con modelos económicos y filosofías antagonistas, dejando que sea el jefe de la Fed, Jerome Powell, un no economista, quien medie.

El presidente de la Fed de San Francisco, John Williams, realizó el martes un ataque crítico en el marco del debate, con un discurso en que opinó que el organismo tiene por delante unas pocas alzas de fondos federales antes de que se alcance el nivel neutral.

"Es importante distinguir entre las actuales sólidas condiciones económicas y los factores clave de largo plazo que apuntalan las tasas de interés", dijo en el Club Económico de Minnesota. Pese al impulso de los recortes de impuestos y el gasto público, "los conductores a más largo plazo aún apuntan a una 'nueva normalidad' de baja (tasa neutral) y tasas de interés relativamente bajas".

La opinión contrasta con el reciente optimismo de algunos economistas y banqueros centrales. Entre ellos está el vicepresidente para supervisión financiera de la Fed, Randal Quarles, quien en febrero afirmó que creía que hay una "posibilidad real" de que la economía podría cambiar a una trayectoria de crecimiento mayor.

Williams, cuyas investigaciones han ayudado a convencer a la mayoría de sus colegas de que la tasa de interés neutral es mucho más baja que en el pasado, se volverá más influyente cuando asuma el próximo mes como presidente de la Fed de Nueva York.

En su audiencia de confirmación, también el martes, el nominado a la junta de la Fed, Richard Clarida, dio a conocer otro, y relativo, punto de desacuerdo en el banco central: si el organismo debe recurrir a la compra de bonos para combatir recesiones.

Clarida, economista que asesora al fondo Pimco, se mostró escéptico.

Aunque el programa inicial de la Fed denominado alivio cuantitativo "tenía sentido", Clarida afirmó que no estaba seguro cómo habría votado en las siguientes rondas. "Sí creo que los beneficios del alivio cuantitativo se desvanecieron a medida que se agregaron más rondas y que el costo del programa subió".