Uno de los pendientes que tiene la autoridad con las entidades microfinancieras del país es emitir la regulación correspondiente al microcrédito, la cual, según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), dará certeza a los intermediarios financieros sobre los costos de operar este tipo de financiamiento y les permitirá identificar elementos para el diseño de nuevos productos.

De acuerdo con Marco Antonio López Pérez, vicepresidente de Banca de Desarrollo y Finanzas Populares de la CNBV, la regulación del microcrédito es un tema en el que ha trabajado el órgano regulador desde hace años y se espera que al finalizar este 2016 la normativa sea publicada.

El tema de microcrédito (formal) es algo que el regulador ha trabado desde hace muchos años y el sector de microfinanzas está esperando que se pueda normar , explicó el funcionario de la CNBV ante representantes de microfinancieras.

Aunque -agregó- ya se viene operando con una gran cantidad de (micro) créditos, la norma no se tiene y esperemos que a fin de año podamos tener la regulación correspondiente .

La definición

A pesar de que no hay un marco normativo formal respecto del microcrédito, la CNBV ya contempla una definición.

El microcrédito individual -según la CNBV- sería el préstamo otorgado a personas físicas que declaren realizar actividades o proyectos productivos, cuyos montos y plazos sean consistentes con sus actividades. Los límites máximos por financiamiento serían de hasta 30,000 Udis (aproximadamente 160,000 pesos) en un plazo no superior a los tres años para su liquidación.

El microcrédito grupal estaría dirigido a personas que en conjunto avalen los adeudos o se constituyan como deudores solidarios, entre sí. El monto máximo del financiamiento sería de hasta 8,500 Udis (aproximadamente 46,000 pesos) por persona y el plazo no podrá exceder un año.

Luego de que sea publicado el marco normativo del microcrédito, se podrá generar información más exacta respecto de este tipo de financiamiento.

Esta definición nos permitirá monitorear y generar información, ya sea publicable u operativa, del número y el volumen de operaciones , detalló López Pérez.

Asimismo, el funcionario de la CNBV comentó que la regulación permitirá a las entidades financieras generar un proceso de crédito acorde con este tipo de financiamiento; además, se podrá realizar una adecuada calificación de cartera destinada al mismo.

Esto dará certeza de cuánto le cuesta a cada entidad operar este tipo de crédito y, lo más importante, saber qué riesgos asume y qué elementos debe de contar para diseñar y lanzar nuevos productos .

En ocasiones anteriores, funcionarios de la misma CNBV han explicado que esta normativa también tiene la intención de evitar el sobreendeudamiento en la población de bajos ingresos, pues consideraría una capacidad de pago de hasta 40% de los ingresos mensuales de los hogares beneficiados con este financiamiento.

Estimaciones arrojan que el microcrédito en México representa cerca de 70,000 millones de pesos y son más de 7 millones de personas las beneficiadas con este producto, de las cuales la mayoría es de bajos ingresos y se encuentra en zonas lejanas a los servicios financieros tradicionales.

La necesidad de establecer un marco normativo se deriva de que en el país no hay una definición puntual y homogénea del microcrédito, por lo que no se tienen datos precisos de su tamaño y evolución.

Algunos intermediarios reportan el microcrédito productivo como financiamiento de consumo, lo que complica su identificación así como generar estadísticas particulares de este producto.

Para la estructuración de esta normativa, la CNBV ha considerado la regulación que este tipo de financiamiento tiene en países como Bolivia, Perú, Colombia, Nicaragua, Filipinas y del propio comité de Basilea.

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