Pese a que fue una de las apuestas de la administración de Enrique Peña Nieto para impulsar al sistema financiero, y ampliar el crédito en mejores condiciones, la reforma financiera del 2014 no tuvo el gran impacto que se esperaba y sus alcances fueron limitados, según un estudio coordinado por la Unión de Instituciones Financieras Mexicanas (Unifimex).

En el análisis “Hacia el Fortalecimiento de un Sistema Financiero que favorezca la Inclusión Financiera y Social, el Bienestar de sus Usuarios y la Solidez de sus Instituciones”, se detallan los puntos donde la reforma financiera tuvo incidencia.

Tasas de interés quedan a deber

El estudio abunda en el tema de las tasas de interés del sector bancario, donde si bien hubo mejoras en algunos rubros, quedaron pendientes otros, como los créditos al consumo, el financiamiento a entidades gubernamentales y a empresas.

“La reforma financiera no tuvo gran impacto en el sistema financiero… tuvo efectos positivos en la tasa de interés de tarjeta de crédito, créditos personales y la vivienda media. Sin embargo, no fue así para la tasa de interés de créditos de consumo, la aplicada a entidades gubernamentales y a las empresas”.

La reforma financiera fue promulgada en enero del 2014 con la finalidad de generar más crédito y más barato; incrementar la competencia dentro del sector financiero; fomentar el financiamiento de la banca de desarrollo; mantener un sistema financiero sólido y prudente, así como hacer más eficaz a las instituciones financieras y el actuar de las autoridades.

Sigue la concentración

Respecto a incrementar la competencia dentro del sector financiero, el análisis concluye que no se lograron disminuir las concentraciones, pues, por ejemplo, en cuestión de cartera, la banca comercial pasó de una participación de 59.60% en el 2014 a 60.6% en el 2019, colocándose como el sector donde más se concentra el crédito, seguido del Infonavit, instrumentos de deuda y banca de desarrollo.

“La reforma financiera no logró disminuir la concentración de las transacciones”, destaca el reporte.

Asimismo, añade que, en cuestión de fomentar el financiamiento de la banca de desarrollo, dicha reforma tuvo un impacto menor y no fomentó significativamente el crédito por medio de este sector, ya que del 2014 al 2019 su financiamiento como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) aumentó 1.04 puntos porcentuales, al pasar de 5.97% a 7.01 por ciento.

Los avances

En contraparte, el documento señala algunos avances que permitió esta reforma, por ejemplo, en el financiamiento de todos los sectores del sistema financiero como proporción del PIB, el cual pasó de 25.79% en el 2014 a 44.34% en el 2019.

“Aunque tuvo alcances limitados, se puede decir que la reforma financiera: tuvo efectos positivos, o al menos no inhibió el crecimiento de crédito en la banca de desarrollo, banca comercial y las entidades de ahorro y crédito popular”, resalta.

Respecto a la solvencia del sistema financiero, el informe destaca que muchos sectores antes de la reforma, ya presentaban buenos índices de solvencia y las entidades que vieron un beneficio en esta parte fueron las sociedades financieras de objeto múltiple y los bancos de desarrollo.

El estudio, que integra una encuesta aplicada a 104 instituciones financieras, plasma la coincidencia de diversos actores en el sentido de que la falta de tribunales especializados en materia de ejecución de garantías, una de las promesas de la reforma financiera y es un factor de exclusión.

“El establecimiento de tribunales especializados en materia financiera es apoyado por todos los sectores, ya que agilizaría los procesos de recuperación, haciéndolos expeditos y menos onerosos, lo que bajaría los costos de recuperación y, por tanto, las tasas de interés.

El informe recoge diversas observaciones a la regulación actual de los distintos sectores, con el fin de mejorar el marco normativo, por ejemplo: las afores señalan necesario modificar disposiciones para abrir la competencia; las afianzadores afirman que hay una sobrerregulación; la banca pide aclarar reglas respecto a comisionistas; las fintech crear un marco fiscal específico a su operación.

Conclusiones del estudio

  • Establecimiento de tribunales especializados para ejecución expedita de garantías.
  • Realizar modificación tributaria para que el sistema financiero atienda a los informales.
  • Fomentar el uso de economías de escala.
  • El gobierno debe lograr la interconectividad en todo el país y establecer protocolo de uso de la firma electrónica.
  • Creación de un expediente financiero único.

Fuente: Estudio Unifimex.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx