La iniciativa de reforma a pensiones, presentada el viernes pasado, es positiva para solucionar el problema coyuntural; sin embargo, no soluciona de manera integral el problema nacional en esta materia, consideró el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

“Es un primer paso porque había que actuar rápido ante la coyuntura. El problema urgente se resuelve, se avanza para solucionar el tema de pensiones insuficientes o tasas de reemplazo muy bajas, pero, si se queda ahí, va a ser una reforma incompleta. Es positiva, sí es un primer paso para continuar el esfuerzo hacia un sistema nacional de pensiones”, indicó Alejandro Turner, presidente del Comité Técnico Nacional de Seguridad Social del IMEF.

En entrevista, explicó que actualmente en el país la fragmentación del sistema de pensiones es uno de los principales retos que se deben abordar, ya que se estima que existen alrededor de 3,000 sistemas de pensiones y, en caso de que alguno tenga un problema, quien sale al rescate es el gobierno.

“Lo que hoy tenemos no es un sistema nacional de pensiones, sino muchos sistemas. Hoy se hace esta reforma para asegurados del IMSS, pero tenemos también los del ISSSTE, los sistemas estatales, paraestatales, de universidades. Se necesita un sistema nacional porque, al final del día cuando exista un déficit un quebranto, el que normalmente acaba respondiendo es el gobierno”, indicó.

En este sentido, refirió que esta reforma debe ser la puerta para empezar a transitar a un sistema nacional de pensiones que tenga una cobertura universal, que no esté fragmentado, que sea financieramente viable y que genere pensiones suficientes.

Asimismo, se necesitaría de un instituto para que se regule y vigile a los sistemas que existen.

Añadió que, de ser aprobada la reforma, el gobierno necesitará transparentar el costo fiscal que tenga ésta.

Por su parte, Ángel García-Lascurain, presidente nacional del IMEF, indicó que la propuesta es un avance para fortalecer el sistema pensionario en el país; sin embargo, existen elementos que deben revisarse con los legisladores y de manera directa y transparente con el sector privado y los trabajadores.

Distorsión a la libre competencia

Respecto al  tope a las comisiones de las afores, propuesto en la iniciativa del Ejecutivo, el IMEF consideró que distorsiona la libre competencia y establece un control ajeno a la realidad que se vive en México.

“Nosotros coincidimos en que baje el costo; sin embargo, ligar ese costo a condiciones económicas de otros países no nos parece que haga sentido porque, en otros países puede que haya una mayor inflación o condiciones distintas a la realidad mexicana”, argumentó Ángel García-Lascurain.

Para bajar las comisiones, añadió, se necesita fomentar la competencia entre las afores que operan en el país, además de otorgar alternativas regulatorias que permitan eliminar la inelasticidad en la demanda que existe actualmente.

De acuerdo con lo entregado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, se propone reducir y topar las comisiones que cobran las afores hasta adecuarse a tarifas de cobro en Estados Unidos, Colombia y Chile. De esta manera, se busca que las administradoras estén sujetas a un cobro máximo que se apegará a los cobros en estos países.

Cuidar la subdeclaración

En el caso del aumento de la Pensión Mínima Garantizada (PMG), el IMEF acotó que se deben establecer candados adecuados para evitar que los patrones empiecen con prácticas de sub declaración.

“Este problema no es inherente al mercado de pensiones, sino al mercado laboral en México. El incremento en las cuotas, por parte del patrón, será mayor, lo que puede incentivar que las empresas hagan sub declaración para que sea más barato”, agregó Alejandro Turner.

Incrementar la PMG, añadió, generará mejores pensiones para las personas de menores ingresos. Actualmente, está PMG es de 3,289 pesos.

Tres cambios fundamentales

  • Reducir el número de semanas de cotización de 1,250 a 750.
  • Aumentar a partir del 2023 la aportación a la afore de 6.5 a 15 por ciento.
  • Aumentar el monto de la Pensión Mínima Garantizada, actualmente es de 3,289 pesos.

ana.martinez@eleconomista.mx