El juez de Instrucción número 31 de Madrid, Antonio Serrano Arnal, citó al ex vicepresidente del gobierno Rodrigo Rato para que declare el próximo lunes sobre el presunto blanqueo de capitales que le atribuyen los investigadores de la Guardia Civil, según fuentes jurídicas.

En concreto, las pesquisas se dirigen a esclarecer si Rato ha tenido sociedades domiciliadas en el extranjero y utilizó como testaferros a sociedades fiduciarias, sin actividad social conocida, y cuyo último fin era defraudar a Hacienda mediante el envío a éstas de cantidades de dinero que permanecían ocultas al fisco.

Inicialmente programada para el pasado mes de abril, el magistrado acordó suspender la declaración del ex director gerente del Fondo Monetario Internacional a la espera de que la Audiencia Provincial de Madrid resolviera su recurso contra esta parte de la investigación.

Un mes más tarde, el tribunal rechazó el archivo de esta pieza sobre un presunto delito de blanqueo al considerar que los hechos que se le imputan están directamente relacionados con otras causas abiertas, como el presunto cobro irregular de conferencias.

Caso bankia, también pendiente

Hace un mes, el mismo juez Serrano Arnal, también rechazó procesar a Rato por las presuntas comisiones de 835,000 euros recibidas por publicidad de Bankia, al entender que están “íntimamente” relacionadas con otros delitos investigados.

En un documento, el magistrado descartó la petición de la Fiscalía Anticorrupción, dados los vínculos de estas pesquisas con el supuesto fraude fiscal y el blanqueo de capitales objetos de seguimiento en las distintas piezas separadas de las que se compone el caso.

En el documento del pasado 4 de junio, la fiscal Elena Lorente aseguraba que Rato, con el objetivo de cobrar estas comisiones, “se sirvió de íntimos colaboradores”, entre ellos Alberto Portuondo, contratado como asesor externo de Caja Madrid a principios del 2010; la secretaria personal del político, Teresa Arellano, y su amigo y exconsejero de la entidad, José Manuel Fernández Norniella.

Al respecto, insistió en que “a los efectos del control absoluto”, el ex vicepresidente del gobierno “colocó” en el equipo de comunicación y publicidad del banco a otras personas de su círculo, contra las que igualmente se dirige la causa y que constituyeron un “auténtico grupo de presión”, actuando como “núcleo duro a las órdenes y en beneficio” de Rato.