Esta semana, los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León rompieron con los esquemas tradicionales del futbol mexicano e incorporaron como su patrocinador a Bitso, una de las compañías más importantes de la economía digital en México. ¿Qué implica en palabras simples su innovadora alianza estratégica?

Mientras que el vicepresidente de Marketing de Bitso, José Molina, destacó que la suya será una alianza de mediano plazo (por lo menos tres años) y que ayudará a promover el ecosistema cripto en el país, algunos medios citaron información sobre la posibilidad de abrir pagos en el estadio y a los jugadores en Bitcoin.

 

Más allá del carácter anecdótico de la fotografía en la que se ve al goleador histórico del equipo, el francés André-Pierre Gignac, portando como número el precio de Bitcoin, o la dinámica en la que regalarán uno en redes sociales, quizá te preguntes qué podría hacer Gignac en México si recibiera su salario en Bitcoin.

Pocas opciones tradicionales

Aunque la aceptación de las criptodivisas entre las compañías más grandes crece poco a poco, todavía son pocas las que en nuestro país aceptan por pago Bitcoin o cualquier otra criptomoneda. Sería difícil para el delantero hallar opciones para gastar su sueldo de 89 millones de pesos, de acuerdo con Football Leaks.

Los autos eléctricos Tesla habrían sido una posible opción para el goleador felino, pues su multimillonario sueldo le permitiría adquirir 38 autos Tesla Model X Long Range, con un precio de 2 millones 299,900 cada uno. Lamentablemente Elon Musk, el presidente de la automotriz, canceló esta opción de pago, por ahora.

Con los automóviles Tesla fuera de la lista, Gignac y cualquier miembro de esta plantilla felina podría acercarse a MasteCard, específicamente con la plataforma española Criptan, que en mayo lanzó una tarjeta que permite pagar con criptomonedas en establecimientos que acepten Mastercard. Otra opción sería PayPal.

Con Bitcoin, los jugadores de Tigres también podrían compra un café en Starbucks, que pagaría a través de la aplicación de Bakkt. La empresa, que cotiza en la bolsa de Estados Unidos es un administrador de activos digitales que abrió la frontera de las compras con Bitcoin en Starbucks y Google, en Estados Unidos.

La comunidad gana el partido

Con pocas opciones para gastar sus Bitcoin en grandes empresas, Gignac podría hallar alternativas en establecimientos impulsados por los entusiastas de las criptodivisas. En sus viajes por las canchas del país, podría comprar hasta en 92 comercios, de acuerdo con el mapa elaborado por Bitso en el año 2019.

En sus visitas a la capital contra América, Cruz Azul y Pumas encontraría la mayoría de estas opciones, con el Bitcoin Embassy Bar como una de las principales, además de Pixza, Nixcome, Hotdogs Ramírez y Casi Esquina; podría comprar viajes, muebles, accesorios y después, ver una película en Cine Tonalá.

Las opciones disminuyen en otros estados según sus niveles de adopción. En las visitas a las Chivas o al Atlas podría visitar el lujoso restaurante St Rémy du Lac, comer en Kabeer Kebabs o romper la dieta en Ding Dong Donuts. En Pachuca, está el restaurante Huasteco Café, y en Tijuana, el colectivo Zona Gastro.

Pero habría visitas en las que le sería difícil encontrar comida, como en los casos de Juárez, Atlético San Luis, Necaxa y León. Según el mapa, encontraría servicios de publicidad o de soporte técnico y quizá podría comprar productos deportivos. Sin duda la baja penetración sería un impedimento para sus necesidades.

Si Gignac cobrara en Bitcoin tendría dificultades para encontrar los productos y servicios más esenciales en diversas partes del país. En donde los encuentre, las opciones no serían bastas. Pero la adopción crece cada día y resulta difícil pensar que todos los negocios que aceptan Bitcoin están en este u otro mapa.

Aun así, la comunidad entusiasta le daría más opciones a André-Pierre.

jose.rivera@eleconomista.mx