El Programa Nacional de Vivienda, que fue presentado la semana anterior y prevé una derrama de 2.3 billones de pesos al 2024, es visto por los desarrolladores con cautela, ante un plan gubernamental que prioriza acciones de mejoramiento y ampliación en lugar de edificación de nuevas unidades para las personas de menos ingresos.

En la administración anterior, el gobierno realizó, por medio del esquema de subsidios operado por la Comisión Nacional de Vivienda, 967,000 acciones de vivienda, de las cuales 66% fue para la adquisición de nuevas unidades, mientras que apenas 15% fue para mejoramiento.

Sin embargo, en esta administración con todos los programas gubernamentales así como de los organismos nacionales de vivienda, se planea realizar 5.4 millones de acciones, de las cuales casi 80% sería para ampliación y mejoramiento y s 22% para la adquisición de vivienda nueva.

Representantes de la Iniciativa Privada enfocada al desarrollo de vivienda indicaron que se tiene que analizar bien el documento para conocer las áreas de oportunidad; dijeron que debe de haber más planes de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), para incentivar la edificación de nuevas viviendas.

“Parece que falta mayor participación de la vivienda nueva entre los trabajadores de bajo ingreso (que ganan hasta 7,000 pesos mensuales), que también presentan rezago habitacional, para lo cual trabajaremos con la Sedatu y los organismos nacionales de vivienda”, declaró Gonzalo Méndez Dávalos, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de la Vivienda (Canadevi).

Por su parte, Carlos Medina Rodríguez, vicepresidente de Vivienda de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco), indicó que si bien este gobierno atenderá una necesidad real con soluciones de ampliación y mejoramiento, no se debe de perder de vista la edificación de nuevas unidades, con el fin de no acrecentar los asentamientos irregulares.

“La vivienda se necesita sí o sí, si no existe la vivienda suficiente, la gente recurrirá a asentamientos irregulares, entendemos que se necesitan soluciones de ampliación y mejoramiento, pero todavía hay 9 millones de personas que necesitan una vivienda nueva”, expresó Medina Rodríguez.

De acuerdo con el representante de la Concanaco, aunque se ha tenido un freno en la edificación de unidades nuevas para el segmento social, esto no ha generado una caída drástica debido al esquema del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) para aumentar el monto máximo del crédito a los derechohabientes de menores ingresos.

“La vivienda ha venido caminando fuerte con el Infonavit, creo que si el Infonavit y lo de la Sedatu se mantienen, tenemos suficiente para poder ir para adelante”, señaló Medina Rodríguez; no obstante, pidió más certeza con el fin de recuperar el ritmo de edificación de 500,000 unidades nuevas anuales, mismo que este año será difícil de alcanzar.

Reglas claras

De acuerdo con la Canadevi, que representa a casi 1,000 desarrolladores de vivienda, todavía es necesario definir  más reglas, por ejemplo, relacionadas con las herramientas e instrumentos de la política de suelo, con el fin de propiciar la consolidación de las ciudades y regular el crecimiento urbano.

Asimismo, la Cámara acotó que es necesario que se defina la postura tanto del Infonavit y del Fovissste, en su incursión en este Programa.

Para Sergio Leal, director general de la desarrolladora Vinte, el Programa Nacional de Vivienda le da buenas perspectivas al sector, pues se delinea el camino de esta administración en la industria.

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