Madrid.- La justicia española anunció haber archivado una investigación contra Emilio Botín, presidente del banco Santander y uno de los hombres más ricos de España, por un presunto delito de fraude fiscal.

La Audiencia Nacional -principal instancia penal española- consideró que Botín y varios miembros de su familia habían regularizado su situación antes de que se llevase a cabo la investigación.

"La regularización practicada por los denunciados se puede considerar que es correcta y anterior a que se hubiera incoado (...) un procedimiento de inspección o de verificación", según la decisión judicial.

La investigación se abrió en junio de 2011 a raíz de la transmisión a Madrid de una lista de 659 contribuyentes españoles, titulares de cuentas suizas en el banco HSBC, con fondos no declarados al fisco entre 2005 y 2009.

Entre ellos se encontraban Emilio Botín, sus cinco hijos -incluida su hija Ana Patricia Botín, directora general de la filial británica de Santander- su hermano Jaime y los cinco hijos de éste.

El presunto fraude fiscal podía ser superior a 120,000 euros, había precisado en su momento la Audiencia Nacional.

Contactados por las autoridades, los miembros de la familia Botín presentaron una gran cantidad de documentación que la administración fiscal se declaró incapaz de verificar, lo que dio paso a la investigación judicial.

Según una fuente cercana a la familia, los Botín ya habrían pagado 200 millones de euros en 2010 para regularizar su situación. Los fondos encontrados en Suiza provenían del padre de Emilio Botín, que había huido de España en 1936 al inicio de la guerra civil española, según la misma fuente.

Este patrimonio está gestionado por una fundación que no recibió nuevos aportes de dinero desde la muerte del patriarca en 1993, agregó.

Emilio Botín, de 77 años, es la 12 personas más rica de España, con una fortuna estimada en 1,100 millones de euros, según la revista Forbes.

RDS