En apenas 11 meses, el sistema de pagos electrónicos Pix, creado por el Banco Central de Brasil, ha sido adoptado por 10 veces más usuarios que el sistema CoDi, que fue lanzado hace dos años por el Banco de México. Los resultados que han tenido ambas aplicaciones muestran diferencias apabullantes. CoDi ha sido utilizado al menos una vez por 0.97% de la población mexicana, mientras que Pix lo ha usado 47% de la población brasileña.

El origen de estas diferencias, además de las campañas de difusión que tuvieron ambas aplicaciones, recae en la versatilidad de la plataforma brasileña, pero también en la composición del ecosistema financiero de cada país y de las instituciones que participan en cada uno de los sistemas. Un factor clave es que los usuarios de Pix pueden hacer transacciones entre ellos mismos (p2p), con instituciones financieras y comerciales, y con las entidades gubernamentales.