El oscuro panorama que se prevé en los meses siguientes en distintos sectores de la economía no hace temblar al ecosistema fintech, al contrario, para éste el escenario es favorable debido a señales que tuvo durante el 2020.

Participantes del ecosistema fintech coincidieron en que si bien la pandemia del coronavirus ha golpeado distintas ramas de la economía, los servicios financieros digitales salieron bien parados y aseguraron que, aunque el 2021 conlleva retos como el regulatorio, se vivirá una etapa de dinamismo y de una ampliación de servicios de las plataformas que se han consolidado en el mercado mexicano.

“Las órdenes de confinamiento, restricciones de movilidad, el miedo a contagiarse ha hecho que realmente se haya acelerado la adopción por parte del consumidor de esos servicios financieros digitales y gran parte de las soluciones fintech giran alrededor de las tecnologías digitales”, detalló en entrevista Andrés Fontao, cofundador de la aceleradora Finnovista.

En la última parte del 2020 hubo señales que hicieron que el ecosistema se quitara el nerviosismo previo al 2021.

Dos plataformas ya consolidadas en el mercado, Bitso y Albo, hicieron anuncios importantes respecto al levantamiento de capital de riesgo.

En el caso de Bitso, la plataforma de intercambio de activos virtuales, anunció un levantamiento de capital por 62 millones de dólares en una ronda de inversión liderada por Kaszek Ventures y QED Inverstors, que será utilizado para su expansión en América Latina.

Por su parte, Albo, la plataforma que opera un producto de débito por medio de su aplicación y una tarjeta física, anunció el cierre de una ronda de inversión serie B por 45 millones de dólares, liderada por fondos como Valar Ventures, Mountain Nazca y Greyhound Capital, lo cual servirá para ampliar su base de clientes, actualmente de 500,000 usuarios, así como introducir nuevos productos como el crédito.

“Los inversionistas están viendo un mercado ávido de estas necesidades fintech, hay muchos ejemplos de cómo la sociedad en México busca alternativas a la banca tradicional (…) a Albo, los inversionistas la ven como una plataforma que está dominando, con tanta fortaleza en el mercado, que quieren apostar al caballo ganador y confían en que construiremos el banco más grande que se haya visto México”, dijo Ángel Sahagún, fundador de Albo.

La fintech Konfío, enfocada en atender con crédito a las pequeñas y medianas empresas, anunció la adquisición de la empresa mexicana de software Gestionix para mejorar sus operatividad.

“Estas tres transacciones son señales que el tema fintech llegó para quedarse. Antes eran pequeñas apuestas, pequeñas inversiones para testear, para validar los modelos de negocio de las startups, para ver qué tan serio iba el regulador, si el consumidor iba a adoptar las soluciones fintech. Pero solamente con esas tres transacciones creo que la señal del mercado es que el ecosistema fintech está aquí y va a detonar en el buen sentido”, detalló Fontao.

Aunque en el 2020 se esperaba que el tema regulatorio tuviera un mayor avance respecto a las autorizaciones, existen 80 expedientes que están a la espera de ser resueltos para saber si procede su autorización bajo la Ley Fintech, esto no es un obstáculo que ponga nervioso al ecosistema, pues los retos se centrarán en cómo levantar más capital, especialmente de fondos mexicanos, según Andrés Fontao.

El 2021 será una nueva era, pasaremos del ecosistema fintech 1.0 al fintech 2.0, de adopción exponencial por parte del consumidor, inversión significante y relevante por parte del inversionista de capital de riesgo”, comentó el representante de Finnovista.

En marzo del 2018, se promulgó la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, la cual busca regular la operación de dos tipos de plataformas como las instituciones de Fondos de Pago Electrónico o Financiamiento Colectivo.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx