El Banco de México afirma que a pesar de las modificaciones hechas al proyecto de decreto por el que se reforman los artículos 20 y 34 de la Ley de Banco de México, en materia de captación de moneda extranjera en efectivo persisten riesgos “que podrían dar lugar a que autoridades extranjeras impongan restricciones a las entidades financieras de su país que ofrecen servicios de corresponsalía a las instituciones mexicanas” .

Se refiere a los servicios de corresponsalía a las instituciones mexicanas para procesar la moneda extranjera que captan estas últimas, así como limitaciones a las operaciones y acuerdos celebrados con el Banco de México.

En un comunicado, emitido a las 23:28 horas, “el Banco de México reiteró la vulneración que las normas previstas en el proyecto de decreto ocasionarían a la autonomía que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos le confiere al Instituto Central para el ejercicio de sus funciones”.

Esto, como resultado de la determinación en ley de operaciones activas que el banco central quedaría obligado a realizar. 

“En particular, el proyecto de decreto obligaría al banco central a realizar operaciones activas de alto riesgo que puedan comprometer la disponibilidad de los activos internacionales en reserva y el cumplimiento del mandato constitucional de preservar el valor adquisitivo de la moneda nacional”.

En el comunicado, Banco de México reiteró su disposición para “continuar colaborando con el Congreso de la Unión y las demás instancias competentes, a efecto de identificar las alternativas de solución más adecuadas para atender los objetivos del proyecto”.

Esto “sin poner en riesgo el funcionamiento del sistema financiero, la operación del banco central y la disponibilidad de la reserva de activos internacionales”.

Prevención de lavado de dinero, en riesgo

De acuerdo con lo explicado por el banco central, las autoridades competentes en materia de prevención del lavado de dinero coinciden en las afectaciones que el proyecto ocasionaría en los estándares que el sistema financiero debe establecer al operar con billetes y monedas extranjeros que son considerados de alto riesgo.

Esto, generaría a su vez un contagio de riesgo al Banco Central, precisaron.

En consecuencia, se daría lugar a que las autoridades extranjeras impongan restricciones a las entidades financieras de su país y que ofrecen servicios de corresponsalía a las instituciones mexicanas para procesar la moneda extranjera que éstas últimas capten.

Remesas y turismo

Tal como lo explica el Banco Central, el proyecto de reforma “pretende beneficiar a la población que recibe billetes y monedas extranjeros.”

“Entre dichos beneficiarios, destacan principalmente quienes se dedican a actividades turísticas y aquellos que reciben las remesas en efectivo, los cuales representan el 1% del total de las remesas enviadas al país”.

El proyecto “propone lograr esto imponiendo al Banco de México la obligación de comprar esos billetes y monedas captados por la banca y que no pueden ser repatriados”.

No obstante, evidencian que esta problemática no es generalizada entre las instituciones de crédito que reciben efectivo en moneda extranjera.

“Por el contrario la acumulación de excedentes de efectivo en moneda extranjera en los últimos años ha sido reducida y la gran mayoría de las instituciones ha podido colocar directamente entre sus usuarios y clientes las cantidades captadas en el país o bien, exportarlas a los países de origen a través de los contratos de corresponsalía que mantienen con entidades del exterior”.

Es por ello que consideran que “los impactos del proyecto ocasionarían afectaciones y riesgos sustanciales sin cumplir el objeto que dicho proyecto busca lograr”.

ymorales@eleconomista.com.mx