A pesar de que los trabajadores de nuevo ingreso en Petróleos Mexicanos (Pemex) cotizarán bajo un esquema de contribuciones definidas o cuentas individuales como el que se ejerce en las administradoras de fondos de ahorro para el retiro (afores), se desconoce cómo va a operar técnicamente dicho sistema dentro de la petrolera.

Carlos Ramírez, presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), comentó que si bien han sido consultados por Pemex sólo se han referido a temas técnicos sobre cómo funciona el sistema de ahorro para el retiro y los efectos que tuvieron algunos países en el proceso de transición de beneficios definidos a contribución definida.

Hasta este momento no tenemos todos los detalles de cómo al final del día terminó el esquema de pensiones para los trabajadores de Pemex. Sí habíamos tenido un acercamiento a finales del año pasado, pero los detalles específicos de quién va a ser el administrador (afore), de cuánto va a ser el monto de aportación, no los tenemos .

Refirió que, hasta el momento, sólo tienen conocimiento sobre algunas edades de los trabajadores, así como del tiempo que han laborado en Pemex, y a qué tipo de trabajadores les va a afectar el cambio a cuentas individuales.

Luis Madrazo, jefe de la Unidad de Planeación Económica de la Secretaría de Hacienda, comentó que efectivamente, aún falta conocer los detalles técnicos sobre cómo operará el esquema de pensiones en Pemex.

Si bien ya se lograron acuerdos con el sindicato, los detalles y los ahorros que implica este esquema todavía los tenemos que revisar; es decir, tenemos la obligación de que un tercero los revise y podamos darle el apoyo a Pemex .

De acuerdo con información de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), desde 1940 el sistema de pensiones en Pemex no ha tenido un cambio y se mantiene bajo en un esquema de beneficio definido o de reparto, donde el trabajador no aporta para financiar su pensión.

Pero ante el crecimiento demográfico, laboral, económico y fiscal que ha registrado la petrolera, en el 2014 se reformó parte del sistema, donde los nuevos trabajadores entrarían bajo un esquema de contribución definida; donde el empleado, a través de una cuenta individual, realizará aportaciones para su retiro a lo largo de su vida laboral.

Al respecto, Marco Cancino, director general de Inteligencia Pública, coincidió, y agregó que se tiene que informar sobre los criterios, esquemas y cómo van a ser las aportaciones de estos trabajadores; además, se deberá evaluar si el mejor modelo a seguir será el del ISSSTE o el IMSS.

Se tiene que conocer cuál va a ser el arreglo con el sindicato para poder determinar el nuevo esquema de pensiones tanto para los trabajadores en activo, los que llevan muchos años, pocos años y los de nuevo ingreso .

Detalló que a partir de lo anterior se deberá evaluar cuál es el mejor esquema en términos de sostenibilidad financiera, para que no sea el Estado el que asuma los costos de las pensiones.

Se deben terminar privilegios

Carlos Noriega, director general de la Asociación Mexicana de Afores (Amafore), indicó que Pemex es el mayor ejemplo para buscar que exista un sistema único y nacional de pensiones para terminar con los esquemas fragmentados y privilegiados.

No debe haber esquemas privilegiados porque la portabilidad se vuelve fundamental en tener una economía más eficiente. Cuando estás en el SAR se te permite moverte del sector público y privado sin perder tu derecho de antigüedad .

Refirió que en el caso de Pemex, los trabajadores están atados en el sentido de que no pueden buscar mejores opciones laborales, dado que al retirarse de la empresa perderían sus derechos laborales y pensionarios.

Según el reporte de la cuenta pública del 2014, la población derechohabiente de Pemex fue de 765,421 personas, de las que 25.9% fueron trabajadores en activo; 11.6%, trabajadores pensionados, y 62.5%, familiares de trabajadores activos y pensionados.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx