El nuevo liderazgo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) tendrá que debatirse entre la necesidad del apoyo financiero que requieren los países de América Latina y el Caribe para la recuperación post Covid-19 y la urgente necesidad de capitalizar al BID, coincidieron analistas convocados por el American Society /Council of Americas (AS/COA) de Nueva York.

“Este contexto no parece ser el mejor momento para posponer la selección del presidente del BID”, resaltó Bosco Martí, exrepresentante de México en el organismo.

En la misma sesión, la senior policy fellow del Global Development, Nancy Lee, explicó que cualquiera que sea el desenlace de este proceso de selección, programado para los días 12 y 13 de septiembre, debe dar lugar a una reforma interna del organismo.

Se tiene que lograr que el BID mantenga su credibilidad y respaldo a la región latinoamericana, ya que el organismo es la principal fuente de financiamiento para los países de América Latina y el Caribe, independientemente del país de origen del presidente, observó.

A un mes de que se realice la primera elección virtual del líder de un organismo internacional, en este caso del BID, los expertos destacaron que la tradición de permitir que sea un funcionario latinoamericano quien encabece al organismo, tiene que ver con su conocimiento de los problemas de la región y la sensibilidad para resolverlos.

El funcionario mexicano destacó que por causa de la pandemia de Covid-19, el 2020 ha sido el segundo año consecutivo que no se puede realizar una Asamblea de Accionistas conforme al plan inicial. Originalmente, la Asamblea se realizaría a fines de marzo de este año. Luego se aplazó hacia septiembre a causa del Covid-19 y se programó para completar ahí mismo la selección del siguiente presidente del BID, ya que Luis Alberto Moreno, actual líder del organismo, termina su tercer periodo en el cargo.

El año pasado, la Asamblea tuvo que suspenderse cuando el gobierno de China no permitió que el representante de Venezuela asistiera al evento. Y en ambos años, está de trasfondo el conflicto comercial que mantienen los principales socios comerciales de la región, China y Estados Unidos, que son también accionistas relevantes del BID.

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