En plena euforia por los activos virtuales, PXO, el primer stablecoin mexicano, ha cerrado su primera ronda de inversión por 1 millón de dólares, lo cual le permitirá consolidar el proyecto y comenzar operaciones en la segunda mitad de este 2021.

En entrevista Eloisa Cadenas, socia fundadora de PXO, habló sobre los planes de este stablecoin mexicano, el cual está ligado al valor del peso mexicano y que podrá utilizarse para varios fines, entre ellos, el envío de remesas, pero con el apoyo de la tecnología de la cadena de bloques o blockchain.

“Las remesas para México representa uno de los modelos de negocio más atractivos para muchas empresas que quieren hacer soluciones integrando blockchain, pero el tema es qué tan costoso puede ser para las empresas desarrollar esta tecnología, implementarla y PXO viene a ser esa solución, porque en lugar de que una empresa lo desarrolle, lo único que tiene que hacer es adaptar a su modelo de negocio el stablecoin”, comentó Cadenas.

Una de las características que tiene PXO es que su valor es de uno a uno con el peso mexicano, es decir, por cada token de este criptoactivo, existirá un peso de respaldo que se concentrará en un fideicomiso.

“PXO está totalmente representado por el peso mexicano, es decir uno a uno, y siempre se va a brindar esa garantía que cada uno de los tokens va a tener esa contraparte, va a estar representado por un MXN. Los fondos estarán garantizados en un fideicomiso, el cual contará con las auditorías en aras de la transparencia”, apuntó Cadenas.

PXO es un proyecto que inició en el 2020, y espera que con los recursos que acaba de conseguir se podrá poner en marcha la operación del stablecoin y se buscará que la moneda esté listada en las plataformas de compraventa de activos virtuales del país.

“El proyecto lo venimos trabajando desde el 2020 y para nosotros era importante concretar esta ronda y los siguientes pasos. Para la segunda mitad de este año estaríamos en posibilidad de iniciar operación”, añadió.

Funcionalidades

La fundadora de PXO apuntó que con este stablecoin se tendrán varias funcionalidades, desde el tema de inversiones hasta pagar bienes y servicios, entre otros.

“Con PXO se podrán hacer transferencias, intercambios con otros criptoactivos, pagar bienes y servicios, y hacer inversiones, otra de las áreas importantes”.

En este contexto, resaltó que las remesas pueden ser un nicho de oportunidad donde PXO pueda resolver toda la fricción que hay en los envíos. “Desde donde se encuentre una persona, a través de un exchange podrá adquirir PXO e inmediatamente lo podrá enviar a cualquier parte, sin esa exposición de tener que hacer varios pasos”.

La fundadora de PXO explicó que en esta ronda de inversión participaron directivos de instituciones financieras, lo que da un buen respaldo para iniciar el proyecto.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx