La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) indicó que se deben vigilar y analizar políticas para el uso de la inteligencia artificial (IA) y el big data en el sector asegurador, ello por el posible costo social que puedan tener.

En el estudio “The Impact of Big Data and Artificial Intelligence in the Insurance Sector”, la organización refirió que estas dos herramientas tecnológicas tienen un gran impacto positivo dentro del sector asegurador, lo que podría beneficiar no sólo a la industria, sino también a sus clientes con una atención o servicios más personalizados.

No obstante, la OCDE advirtió que tanto las aseguradoras como reguladores a nivel mundial deben ser conscientes de los posibles costos sociales del uso de estas herramientas, las cuales traen preocupaciones sobre qué tan ético es usarlas y la privacidad de los datos de los clientes.

“Si bien en la mayoría de los casos la regulación puede ser neutral en cuanto a la tecnología y no requerir el desarrollo de una regulación específica, existen áreas particulares en las que la buena cooperación con otras agencias gubernamentales será clave para comprender mejor cómo garantizar que una regulación más amplia se aplique adecuadamente, así como también cómo se debe interpretar y aplicar en el sector de seguros”.

En este sentido, explicó que, por ejemplo, respecto a los requisitos de privacidad y protección de datos, tal vez una propuesta adecuada sería determinar los medios por los cuales las compañías adquieren las bases de datos y cómo se usan para su análisis. Además, indicó que el big data y la IA pueden acelerar el crecimiento del mercado; sin embargo, se debe monitorear el acceso a estos datos y tecnologías, ya que si sólo algunas empresas tienen acceso a éstas se podría crear un mercado oligopolístico.

Cooperación internacional

Ante la digitalización —la cual ha impactado en diferentes sectores económicos—, diferentes países han buscado implementar normas y principios para cuidar al consumidor, no sólo en el sector asegurador. “Comprender y trazar líneas sobre qué tipos de big data se pueden usar se convertirá en una parte importante de cómo la regulación de seguros garantiza el uso razonable y apropiado de big data”.

Respecto a la IA, la OCDE refirió que se podría implementar algún tipo de orientación y requisitos para que se pueda monitorear, de mejor manera, los desarrollos de IA en las entidades de seguros. “Esto será particularmente importante para los reguladores de seguros, por lo que podrían solicitar intervención humana cuando se detecten consecuencias no deseadas o sesgos en la toma de decisiones de AI”. Añadió que los reguladores deben analizar si la IA genera sesgos injustificados o prácticas discriminatorios, así como ver qué acciones se pueden tomar cuando se detecta cualquier decisión inapropiada por parte de la IA.

“Hay una falta de habilidades relacionadas con la IA, tanto en el lado regulatorio y de supervisión, como en la industria. Esto no se limita al sector de seguros, ya que la escasez de habilidades es un desafío para todas las industrias”.

En este sentido, la OCDE enfatizó la importancia de una mayor cooperación internacional sobre las experiencias de los países en los desarrollos tecnológicos, independientemente de si existe o no un entorno regulatorio.

¿Qué es el big data y la IA?

Big data se refiere principalmente a los datos de información que se recopilan, mientras que la IA es el proceso de aprendizaje automático que utiliza datos o big data para lograr el proceso de aprendizaje de los algoritmos. La IA es un proceso específico que puede o no usar big data, mientras que big data es la información que podría ingresarse para una variedad de procesos en la cadena de valor del seguro.

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