Para Standard & Poor’s, la criptomoneda Libra, anunciada por Facebook la semana pasada y que entraría en funciones en el 2020, tiene potencial de interrumpir en servicios financieros como los pagos y las transferencias, pero poco en los préstamos que hoy ofrecen instituciones como los bancos.

En el análisis “El futuro de la banca: los reguladores decidirán si las estrellas criptográficas se alinean para Libra”, la agencia destaca también que el principal obstáculo para su éxito, es si recibirá las aprobaciones reglamentarias requeridas en todo el mundo.

“Si tiene éxito, Libra podría interrumpir algunas actividades de servicios financieros (pagos y transferencias de dinero más directamente), pero no vemos que se convierta en una moneda de reserva o una fuente importante de creación de crédito en esta etapa”, señala.

S&P resalta que los pagos y las transferencias de dinero serán los más afectados, dado que estas actividades representan en promedio entre el 10 y el 15% de los ingresos totales de los bancos a nivel mundial, pero su rol en términos de relaciones con los clientes puede ser incluso más crucial en algunos casos.

“En primer lugar, el respaldo de Libra por parte de varias grandes compañías de pago podría potencialmente aumentar su aceptación desde el inicio e integrarlo dentro del sistema financiero fiduciario existente. Además, es probable que algunas empresas de tecnología, mercado y servicios lo acepten de inmediato como un medio de pago. Libra también podría resolver problemas relacionados con la velocidad y el costo de la ejecución de transferencias internacionales de dinero”, refiere.

Agrega: “si es ampliamente adoptado por los clientes minoristas, Libra podría eventualmente interrumpir los pagos corporativos. Una clave para el éxito sería la facilidad y seguridad de Calibra o la billetera digital respaldada por Facebook”.

De igual forma la calificadora cree que la Libra podría aumentar la penetración de los servicios financieros en varios países, aunque no espera que su lanzamiento sea tan transformador como la llegada de la banca móvil.

Pese a ello, la agencia no ve que la Libra interrumpirá los negocios de préstamos de los bancos, al menos en el corto plazo.

ÉXITO DEPENDERÁ DEL APOYO DE LAS AUTORIDADES

Éxi

S&P considera que si la Libra va a despegar, estará sujeta a un proceso de aprobación regulatorio sustancial.

“Hasta la fecha, algunos gobiernos han sido flexibles con las criptomonedas, mientras que otros han prohibido su uso (…) los miembros fundadores tienen como objetivo el lanzamiento en el primer semestre del 2020, pero creemos que el control de los reguladores, los bancos centrales y otras autoridades, creará demoras o limitará el alcance del despliegue inicial”.

Libra, enfatiza, puede verse más como un sistema de pago similar a PayPal o WeChat, pero con una cadena de bloques y una moneda.

La agencia cree asimismo que Libra resuelve algunos de los problema que hoy se identifican con las criptomonedas. “Las criptomonedas tradicionales no cumplen con los dos requisitos básicos de una moneda: un medio de intercambio efectivo y una reserva de valor efectiva”.

Menciona que es interesante que no haya bancos centrales entre los 28 miembros fundadores, lo que plantea la cuestión de si son escépticos respecto del posible éxito de Libra, desconfían de los posibles riesgos a la luz del entorno regulatorio o simplemente les preocupa que pueda perjudicar su modelo de negocios e ingresos.