“La tecnología está cambiando todos los aspectos de nuestras vidas y el sector financiero no es la excepción”, sostuvo José Antonio González Anaya, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a propósito de la Ley Fintech que se aprobó el  jueves pasado en la Cámara de Diputados, la cual a su parecer es “innovadora”.

Desde su oficina en Palacio Nacional, platicó a El Economista que la tecnología es un arma de dos filos, pues si bien puede ayudar a una mayor inclusión financiera en el país, también puede representar un instrumento para incrementar el riesgo de defraudación o lavado de dinero.

Asegura que la regulación que tendrán las operaciones de financiamiento colectivo, como el crowdfunding, monederos electrónicos así como las transacciones que se realicen con activos virtuales como los bitcoin, se hará bajo un principio fundamental: la protección del consumidor.

Para ello, se contará con la supervisión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el Banco de México (Banxico) y la misma Secretaría de Hacienda.

González Anaya, de nuevo en la Secretaría de Hacienda, pero ya en la oficina del secretario, ésa donde dicen que cuando está vacía causa mucho miedo, expresa que esta ley permitirá no sólo fortalecer al sistema financiero, sino también ir evolucionando con la tecnología para mejorar las necesidades de un mercado cada vez más inmerso en la era digital.

A punto de concluir este sexenio, ¿cuál es su diagnóstico sobre el sector financiero, particularmente el bancario?

En los últimos años, el sector financiero, al igual que la economía, enfrentó vientos en contra como un menor precio del petróleo, una desaceleración en Estados Unidos (EU) y mucha volatilidad a nivel mundial. Pese a esto, a México le fue bien.

Esto se debió en gran medida al avance de las reformas estructurales, donde se encuentra la reforma financiera, la cual ayudó a fortalecer el sistema financiero, a tener una mayor participación del Producto Interno Bruto (PIB) y a que más de 12 millones de personas  tengan acceso al sector.

El sector financiero ha hecho un buen trabajo, se ha beneficiado y ha beneficiado a la economía con el financiamiento de grandes proyectos de infraestructura en el sector energético y de obras públicas.

Hoy tenemos un sector financiero más fuerte, bien capitalizado, con buena liquidez y que está cumpliendo su misión.

En materia de lavado de dinero, en su último reporte, el Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales (GAFI) señala que México debe reforzar sus acciones para perseguir a los blanqueadores y confiscar sus activos, ¿qué opina al respecto?

El diagnóstico del GAFI es bastante positivo, aunque aquí sólo se destacó lo negativo. Ellos indican que México ha avanzado bastante en estos temas; sin duda tenemos más por hacer y es en lo que vamos a seguir trabajando.

Por ejemplo, en la parte de lavado de dinero, el reporte habla de muchos de los avances que se han hecho y a la vez de lo que nos hace falta, sobre cómo tomar los cambios tecnológicos que se están teniendo en el sistema financiero y cómo se pueden ligar con la parte procesal y judicial.

En la regulación prudencial, México está en proceso de adoptar las reglas de Basilea III antes que muchos otros países. Nunca se termina de regular y  supervisar al sector financiero porque también va cambiando el ecosistema en que se desarrolla.

¿El intercambio de información financiera con otros países se ha dado de manera efectiva? ¿Ha servido para disminuir la evasión fiscal?

Ahí hay un vaso medio lleno, cuando nosotros platicamos con nuestras contrapartes, sobre todo con Estados Unidos, la cooperación y el intercambio de información financiera con México son muy fluidos, siempre estamos viendo cómo mejorarlo y avanzar. Los estadounidenses nos consideran de los mejores en términos de intercambio de inversión, a la par con sus socios europeos.

Tenemos convenios de intercambio con otros países, pero EU es el más importante.

¿Con la aprobación de la Ley Fintech qué significará este nuevo ecosistema en el sistema financiero?

Es una ley muy innovadora en el sentido de que la tecnología está cambiando todos los aspectos de nuestras vidas, y el sector financiero no es la excepción.

La tecnología evoluciona muy rápido y esto ha hecho que la regulación para el sector financiero tenga que avanzar de la misma manera.

Esta ley prioriza los principios que se tienen que cuidar a través de las facultades que se dará a la CNBV, SHCP y Banxico, que son: protección al consumidor, riesgo sistémico, arbitraje regulatorio, evitar lavado de dinero y fraude.

Todas las regulaciones tienen que seguir y cumplir con estos principios para que el sector financiero pueda evolucionar con la tecnología de manera ágil. Esto le hace bien al sistema financiero.

Uno de los temas que más se debatió en la Ley Fintech fue la regulación de activos virtuales como los bitcoins para que pudieran ser considerados como criptomonedas. ¿Qué pasa con estos temas, están preparados?

Son mercados que van creciendo muy rápido, no sólo en México, sino en todo el mundo. Las autoridades financieras estamos tratando de ver cómo regular estas cosas y hasta qué grado. Es un debate interesante, filosófico y bien profundo de lo que está pasando en el mundo.

En ese sentido, la Ley Fintech está poniendo principios, es un modelo al cual en el mundo le han dicho sand box, o caja de arena,  donde se tiene un espacio para que los jugadores puedan probar sus servicios y en la caja de arena uno va rayando o cuadriculando las normas conforme vaya cambiando el ecosistema.

Las criptomonedas generan ya cierta especulación o interés de los inversionistas, ¿no da lectura a pensar que la tecnología rebasó las regulaciones del sistema financiero?

Yo lo que te diría es que más que superado, le pone un reto a esto. Ahora estamos más conectados y tenemos que aprender a vivir con esta nueva manera de estar conectados.

Están cambiando los paradigmas. En Noruega el uso de efectivo es bajísimo, la gente todo lo paga con su celular.

Lo que está haciendo la tecnología es forzar a las autoridades financieras a estos nuevos paradigmas.

Siempre ha habido evoluciones, sólo que ahora son de manera rápida y menos concentrada. Ahora hay varias plataformas que dan servicios financieros en línea, las cuales, con la Ley Fintech, democratizarán los sistemas de pago.

Con esta evolución del sistema financiero que menciona, entonces, ¿cuándo veremos una verdadera inclusión financiera en el país?

Yo creo que ya la estamos viendo, en este sexenio ha aumentado en 12 millones el número de personas que ya tienen acceso al sector financiero y que antes no tenían.

Uno de cada tres créditos hipotecarios de lo que ha dado el Infonavit, en toda su historia, se dio en este sexenio (...) el impacto ahí está y va caminando.

Se entregará una economía estable y con finanzas públicas sanas

Desde la presentación y aprobación del paquete económico del 2018, se previeron ciertos escenarios de incertidumbre y cambios de variables económicas como las tasas de interés

“Una economía estable, finanzas públicas sanas y transparentes, eso es lo que dejaré para quien sea quien llegue al próximo gobierno”, expresa José Antonio González Anaya, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

No peca de optimismo, pues considera que su paso en el IMSS y Pemex le permite confiarse y asegurar que frente a la SHCP también se cumplirán las metas establecidas para este año, que se torna un poco complicado por las elecciones presidenciales.

“En mis vidas previas, una de las cosas buenas que hicimos es que el IMSS cumplió sus metas de servicios y financieras; también Pemex cumplió con sus metas de producción y financieras. Ahora tengo el mandato de cumplir mis metas financieras (en la SHCP), buscar que la disciplina y transparencia del gasto nos lleven a que cumplamos con nuestras metas”.

En entrevista, en su oficina en Palacio Nacional, explica que desde la presentación y aprobación del Paquete Económico del 2018 se previeron ciertos escenarios de incertidumbre y cambios de variables económicas, como las tasas de interés, que aun con ellas podrían cumplir sus metas de superávit primario y reducción de la deuda.

“La economía y las finanzas están bien blindadas, porque en mi opinión es un paquete razonable, no hay variables que estén fuera de la realidad (...) tenemos un buen crecimiento económico, un precio del petróleo que nos cubre y posibles incrementos en las tasas de interés que tomamos en cuenta”.

Admite que, aun con ello, las sorpresas nunca faltan, “pero tenemos una cantidad de recursos en nuestros fondos de estabilización para cualquier eventualidad”.

Platica que la confianza de que continuarán y lograrán su consolidación fiscal no sólo es interna, asegura que los inversionistas y las calificadoras también lo perciben.

“Las calificadoras, hace un año, nos tenían en perspectiva Negativa, hoy todas, menos una, nos tienen en perspectiva Estable. Acabamos de estar en Nueva York y todo mundo habla de que México tiene una macroeconomía estable, hay un reconocimiento de que la economía mexicana va caminando”, afirma el funcionario.

Reconoce que una decisión difícil, pero buena y de la que fue promotor, fue la liberación de los precios de la gasolina. Por un lado, el país se está llenado de nuevas marcas que ofrecen gasolina, pero también el estímulo fiscal que se da ha representado un costo al erario público.

“Hay gente que dice que no ha habido cambios, pero ¿saben cuántas gasolinas hay que no son de Pemex? —cuestiona el secretario—, son cientos; lo importante es que México se ha venido moviendo y modernizando en este sector y con eso se va a fomentar la inversión”.

Ahora, uno de los temas que podrían implicar también decisiones difíciles es el impacto que pueda generar la reforma fiscal de Estados Unidos, por la cual se especulaba sobre una severa e inmediata salida de capitales.

“Esto no sucedió y nos da tiempo para seguir analizando sus posibles impactos en la economía. Tenemos un diálogo fluido y constante con el sector privado alrededor de cuáles son los impactos, pero contrario a lo que algunas personas dijeron, no hubo flujo de capitales”, por lo cual, el funcionario afirma que esto les da cierto margen de maniobra sobre las medidas que se podrían tomar para contrarrestar estos cambios en el país vecino.

Aunque estará menos de un año al frente de la Secretaría de Hacienda, González Anaya parece disfrutarlo o al menos eso mostró al describir el escritorio de madera tallada que tiene en su oficina, la cual, presume, existe desde 1905.

De la fotografía que está sobre un mueble cercano a su escritorio, donde aparece caminando por los pasillos de lo que parece ser Palacio Nacional junto con su tocayo y candidato a la Presidencia por el PRI, no hizo mención alguna.