El que una persona física o moral no esté afiliada a un sistema de seguridad social, no cuente con su Registro Federal de Contribuyentes o no pueda presentar estados financieros auditados son motivos para que la banca comercial que opera en México no abra más la llave del crédito.

Hoy día el financiamiento de la banca privada a los diferentes sectores de la economía representa alrededor de 27% del PIB. La meta, de aquí a que termine el actual sexenio, es que esta cifra llegue a 40 por ciento. Sin embargo, para el sector bancario, es menester que la economía transite a una mayor formalidad.

Cifras del Inegi refieren que al tercer trimestre del 2014, casi 60% de la población ocupada pertenecía al sector informal.

Una de las principales razones por las cuales México tiene bajos niveles de penetración financiera es, precisamente, su alto grado de informalidad. La informalidad limita la oferta y demanda de crédito y desincentiva la utilización de otros servicios bancarios , revela un estudio de BBVA Research.

En el documento La economía informal en México: determinantes de la transición a la formalidad y su viabilidad , la institución de origen español destaca que ello se debe a que es muy complicado realizar un análisis crediticio a individuos o empresas informales que no cuentan con mecanismos confiables para demostrar su nivel de ingreso.

En el caso de los trabajadores informales, precisa, carecen de un marco legal que los respalde y esa condición los hace menos propensos a ser sujetos de crédito.

De igual forma, indica que la propensión a recibir crédito al consumo también aumenta si el trabajador es formal. Típicamente las tarjetas de crédito se otorgan a personas que cuentan con una fuente de ingresos estable. Asimismo, los créditos de nómina son préstamos otorgados a trabajadores que laboran en instituciones formales. Así, la formalidad no sólo facilita el acceso al crédito, también facilita el acceso a otros servicios como las cuentas de captación, los seguros y el pago de servicios .

BBVA Research menciona que la formalidad también hace que las personas físicas con actividad empresarial sean más propensas a recibir un crédito. En general, las instituciones financieras reguladas están más dispuestas a otorgar préstamos a las personas morales y físicas que cuenten con la documentación adecuada, como comprobantes de pagos de impuestos, entre otros .