La fuente de financiamiento que tendrán las sofoles y sofomes hipotecarias, por lo menos en lo que resta del presente año y el 2012, será de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF).

Daniella Gurrea, directora general adjunta de Crédito de la SHF, reconoció que estos intermediarios se enfrentaron a dos problemas que afectaron sus operaciones, algunos desarrolladores de vivienda retrasaron proyectos y los acreditados, en lo individual, se quedaron sin trabajo y no pagaron sus hipotecas.

El sector de intermediarios no bancarios nació para promover el financiamiento para adquirir vivienda cuando la banca, después de la crisis de 1995, se retiró del mercado. A partir del 2000 los bancos regresaron a otorgar créditos y las sofoles tenían financiamientos también de la SHF y de inversionistas en el mercado de valores.

Ya encaminadas las sofoles y sofomes, el banco hipotecario del gobierno les dejaría de prestar. Sin embargo, después de la crisis del 2008 -en que se cerraron la llave del crédito bancario y bursátil- la SHF les otorgó préstamos.

Gurrea destacó que los intermediarios, como resultado de la crisis, deberán enfrentar reglas de operación más claras que se aplicarán en el segundo semestre del año, por lo que para muchos de ellos sería mejor convertirse en bancos de nicho.

Detalló que el incremento en la cartera vencida se debió principalmente a la crisis que se vivió en el 2008, la cual impactó de manera distinta al mercado de interés social y a la vivienda media y residencial.

Ante eso, agregó, la SHF trabaja con las sofoles y sofomes para indentificar las necesidades de los clientes y generar productos de reestructura para ellos.

Estamos buscando que se sensibilice si el acreditado dejó de pagar por falta de empleo o por una reducción de los ingresos para tener una solución , comentó.

La Directora Adjunta de la SHF aseveró que los intermediarios toman los créditos puente que se les ofrece. En los primeros meses hemos apoyado créditos para la construcción, pero en el caso de los individuales los clientes no están muy animados , puntualizó.

Ante eso, la SHF revisa los precios y busca esquemas que den accesibilidad al acreditado, como el caso del programa Pagos Conocidos.