Uno de los principales problemas financieros con los que se enfrenta tanto el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) como el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) es de liquidez inmediata, al presentar complicaciones para hacer frente a sus compromisos financieros del día a día, determinó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

La auditoría, en su tercer y último reporte de Cuenta Pública del 2018, expone que, en el caso del IMSS, su liquidez inmediata fue de 0.8, lo que significa que, por cada peso de pasivo que debía el instituto, sólo contaba con 0.8 pesos para pagar de forma inmediata, mientras que, en el ISSSTE, la situación es más complicada, pues su liquidez inmediata se ubicó en 0.1, es decir, por cada peso que el organismo debía, tenía sólo 0.1 pesos para pagar.

Leticia Armenta, economista del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), explicó que la liquidez inmediata se refiere a gastos corrientes que hacen las instituciones día a día como los recursos que se destinan para comprar materiales médicos como vendas o la contratación de algún servicio de mantenimiento.

“Los compromisos inmediatos que tienen tanto el IMSS o el ISSSTE son con sus proveedores o con personal contratado para mantenimiento. La falta de medicamentos o material médico, como sueros o gasas que hemos escuchado últimamente, se debe a la falta de liquidez inmediata”, explicó.

IMSS e ISSSTE, con buena solvencia

En su reporte, la ASF también realizó pruebas de liquidez que muestran qué tan solventes son los organismos para hacer frente a compromisos de corto plazo. En el caso del IMSS se registró un índice de solvencia de 9.0, lo cual significa que el instituto contó con el suficiente efectivo para cumplir con sus obligaciones a corto plazo.

La ASF destacó que del 2014 al 2017 el índice de solvencia se incrementó de 5.1 a 7.5, lo que se debió al aumento en sus inversiones financieras a corto y largo plazos.

Mientras que el ISSSTE registró un índice de solvencia de 2.1, lo cual significó que contó con el suficiente efectivo para cumplir con sus obligaciones a corto plazo.

A ambos organismos se les realizó la denominada prueba del ácido, que refleja la solvencia de los organismos, considerando tanto los activos circulantes que dispone (dinero en cajas, bancos, deudas de clientes) como los pasivos circulantes (deudas, créditos a corto plazo).

En el caso del IMSS, se registró un índice de solvencia de 8.6, es decir, el instituto contó con el suficiente efectivo para cumplir con sus obligaciones y recuperar inventarios, mientras que en el casodel ISSSTE el índice de solvencia fue  de 1.8, lo que significa que por cada peso que debía el instituto tenía 1.8 pesos para hacer frente a sus deudas.

Armenta comentó que, tal como indica la ASF, el problema tanto del IMSS como del ISSSTE es de liquidez inmediata y no de solvencia en el mediano y largo plazos.

“Es un tema de caja, es decir, una persona no trae todo su dinero en un monedero, sino que lo tiene en diferentes lugares como en cuentas bancarias; si en el día a esta persona le falta dinero para comprarse un refresco, no significa que sea pobre o que no tenga dinero después”.

La economista del ITESM comentó que la ASF pudo haber realizado el análisis de la situación financiera tanto del IMSS como del ISSSTE ante el crecimiento del pago de pensiones y jubilaciones, las cuales cada vez absorben más de 50% de sus presupuestos.

“El reporte de la ASF muestra que las dos instituciones son sanas financieramente, y que tiene una estrategia que privilegia el mediano y largo plazos, sacrificando de alguna forma la liquidez inmediata”, concluyó.

Situación financiera en el 2018

Liquidez inmediata

Por cada peso de pasivo a corto plazo del IMSS, tiene sólo 0.8 pesos para pagar de forma inmediata y el ISSSTE 0.1 pesos.

Prueba del ácido

Por cada peso que debe el IMSS, tiene 8.6 pesos para pagar y recuperar inventarios; el ISSSTE cuenta con 1.8 pesos.

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