El Instituto Internacional de Finanzas (IIF), que representa a los bancos más importantes del mundo, desestimó un escenario de guerra de monedas como mencionan algunos países emergentes, aunque llamó a los gobiernos a cooperar para minimizar la volatilidad de los tasas de cambio.

No creo que estemos al borde de una guerra de monedas , declaró el nuevo director general del IIF, Tim Adams, en una conferencia de prensa en Washington.

La reciente flexibilización monetaria en Japón reavivó, en particular en Europa, los temores de devaluación competitiva entre grandes potencias, cuando se acerca la reunión de ministros de Finanzas del G-20 el viernes y sábado en Moscú.

Adams reconoció que los mercados ven en estas recientes decisiones intentos de manipular tasas de cambio para mejorar la competitividad de productos al momento de exportar. Pienso que los mercados están nerviosos sobre las monedas , concluyó.

EU ALERTA AL G-20

Estados Unidos, por su parte, llamó a los países del G-20 a evitar la llamada devaluación competitiva de sus monedas de forma de limitar las fuentes de conflictos y no socavar una economía mundial todavía débil.

El G-20 debe llegar a un resultado sobre el compromiso de dirigirse hacia tasas de cambio determinadas por el mercado y evitar la llamada devaluación competitiva , dijo Lael Brainard, secretaria adjunta del Tesoro para Asuntos Internacionales, que encabezará la delegación estadounidense en Rusia.

El G-20 debe hacer más para encontrar un equilibrio entre el ajuste fiscal a mediano plazo y la necesidad de apoyar el crecimiento a corto plazo , destacó Brainard.

El término guerra cambiaria comenzó a ser utilizado hace algunos años por el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, en un contexto de fuerte apreciación del real que hizo perder competitividad a su país.