Debido a la emergencia sanitaria, se ha detectado una inusual acumulación de efectivo que no puede ser trasladado de una jurisdicción a otra, lo cual para el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) es una señal de alarma, pues parte de este dinero proviene de actividades ilícitas y, en un futuro, los criminales intentarán integrarlo al sistema financiero con el fin de ser blanqueado.

En su participación en el Congreso Internacional de Prevención de Lavado de Dinero, organizado por el Instituto Mexicano de Contadores Públicos, Elisa de Anda Madrazo, vicepresidenta del GAFI, indicó que el confinamiento y un menor flujo de personas en las fronteras, ocasionados por la pandemia, provocan esta acumulación de efectivo en los países.

“Al haber un confinamiento en casa y mucho menor flujo de personas a través de las fronteras, se estima que hay un aumento importante de almacenamiento de efectivo…Los criminales no tienen manera de mover físicamente su efectivo, que eventualmente buscará tener una entrada al sistema regulado”, detalló la también funcionaria de la Secretaría de Hacienda.

Hace algunos días, la empresa Dynamic Securities Analytics detalló que al menos en Estados Unidos, durante el 2020 hubo un aumento exponencial de reportes de instituciones financieras sobre operaciones en efectivo por debajo de los 10,000 dólares, lo cual para la firma puede ser una señal de las complicaciones que han tenido los delincuentes para mover sus ganancias.

“Las restricciones de viaje de Covid-19 impidieron a los cárteles de la droga el contrabando de efectivo a granel a través de las fronteras. Es posible que en su lugar hayan intentado depositar el efectivo en bancos estadounidenses a través de múltiples depósitos en efectivo pequeños”, apuntó la firma.

Según las cifras oficiales, en el 2020, los bancos de aquel país enviaron las autoridades para efectos antilavado, 318,867 reportes de operaciones con efectivo por debajo de los 10,000 dólares, es decir un aumento de 44% respecto a los originados en el 2019.

De acuerdo con datos del Banco de México, en el país el dinero en efectivo en circulación pasó de 1.6 billones de pesos a 2.08 billones de pesos en un año, es decir un crecimiento de 25% de la base monetaria en billetes y monedas.

Riesgos se acentúan

A más de un año de la emergencia sanitaria, el GAFI ha podido ver qué riesgos de lavado de dinero se han acentuado. En este sentido, De Anda Madrazo comentó que, a nivel global, se ha visto un aumento importante en fraudes y delitos cibernéticos, así como en el uso de activos virtuales en actividades criminales y la explotación infantil en línea.

Comentó que, en el contexto de la pandemia, se ha observado el nacimiento de supuestas organizaciones benéficas que solicitan donaciones para ayudar a afectados por la pandemia, lo cual es una estafa. “Estamos viendo estafas de inversión fraudulentas que promocionan productos o servicios que son falsos para el Covid-19”.

Riesgos que prevé el GAFI:

  • Servicios financieros no regulados.
  • Trata de personas y explotación de trabajadores.
  • Delitos contra la propiedad.
  • Ataques de ransomware.
  • Estafas de inversión fraudulentas.
  • Suplantación de identidad de funcionarios.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx