Francesco Piazzesi, fundador de la hipotecaria Échale a tu Casa, acaba de recibir el premio del Foro Económico Mundial como Emprendedor Social del Año. Tiene un programa de autoconstrucción de vivienda asistida que lleva a las comunidades más pobres del país. Sin embargo, dijo que no es algo parecido a la Madre Teresa de Calcuta y que tampoco busca comprarse un jet con su empresa.

En la sala de juntas de la constructora, que está repleta de premios y reconocimientos por su labor social, detalló que la filantropía no es parte de su trabajo, que está bien para los niños de la calle, pero lo suyo es el desarrollo de una empresa social.

Piazzesi lleva la maquinaria a las comunidades, con tierra de la región, los futuros dueños de las casas fabrican los blocks para 44 metros cuadrados que ayudarán a edificar una nueva vida.

La gente que cuenta con un crédito para la autoconstrucción asistida trabaja formalmente en la edificación de sus viviendas.

No construimos viviendas y la gente migra a nuevos lugares, edificamos de la mano las casas en sus comunidades. Antes se tenía una familia que vivía en el planeta tierra y después del trabajo comunitario se sienten en los anillos de Saturno , agregó.

El empresario, de apellido italiano pero mexicano por convicción y nacimiento, explicó que a los integrantes de las comunidades no se les regala nada, que se capacitan y se les paga por lo trabajado y en muchos de los casos se convierten en albañiles, carpinteros y plomeros, quienes ayudan a construir más viviendas en las comunidades aledañas. La gente debe ahorrar un enganche, todos pagan su casa, nosotros no regalamos nada , aseveró.

Aclaró que su empresa no tiene fines de lucro, que la utilidad se reinvierte y que a todos los integrantes de Échale a tu Casa se les pagan sueldos competitivos.

No podemos contratar arquitectos, colaboradores a los que se les diga que ganarán menos porque hacemos casas para los más necesitados. La empresa da para pagar los sueldos de los dueños de las casas, los arquitectos y mis honorarios , detalló el responsable del proyecto que fue finalista en Iniciativa México del año pasado.

Añadió que conseguir financiamiento es toda una faena, pero los reconocimientos que tiene le abren las puertas y son un aval.

A pesar de que la meta es edificar 5,000 viviendas, no todo es sencillo, pues se enfrenta a problemas con gobiernos locales y con organizaciones que le encaran que lucra con la necesidad de los pobres.Y a manera de parábola, puntualizó que Coca-Cola vende su producto en el fin del mundo y cuesta 8 pesos. Da el servicio de llevar el refresco a las comunidades y no es gratis, nosotros llevamos la oportunidad a la comunidad para que las personas construyan su vivienda y no es gratis , concluyó.