Ante el poco acceso que tienen las pequeñas y medianas empresas (pymes) a créditos bancarios o las altas tasas que deben pagar al acceder a uno de éstos, el factoraje financiero es una alternativa de financiamiento para ellas.

El factoraje financiero es un sistema de pago a proveedores que da la posibilidad de adelantar el cobro de las facturas a tasas competitivas. Permite disponer anticipadamente de las cuentas por cobrar.

“El factoraje no sólo se realiza con facturas, más bien comprende vender las cuentas por cobrar. Se puede utilizar cualquier instrumento que sea comercial o título de crédito donde hay una obligación de pago en una fecha futura”, explicó Ángel Espaillat, presidente del Consejo de la Asociación Mexicana de Factoraje Financiero (Amefac).

Añadió que cualquier empresa genera, al vender sus productos o servicios, cuentas por cobrar, las cuales pueden ser documentadas en pagarés, letras de cambio, contra recibos, facturas selladas u otros medios con los cuales podrá acceder al factoraje financiero.

Agregó que, a diferencia de un crédito bancario, el factoraje financiero puede otorgar liquidez sin necesidad de hacer una evaluación de crédito a las pymes, es decir, sin revisar sus libros financieros.

De acuerdo con datos de la Amefac, el año pasado el factoraje financiero cerró en 531,000 millones de pesos. Normalmente, añadió Ángel Espaillat, el crecimiento a lo largo del tiempo del factoraje ha sido de entre 6 y 12 por ciento.

“El factoraje no es nuevo, pero en los últimos siete años ha crecido considerablemente, ya que ofrece un financiamiento que antes no se podía llevar a cabo”, acotó Ángel Espaillat.

Hacia delante, refiere que la Amefac continuará trabajando con las diferentes entidades regulatorias para mejorar la regulación actual de éste e irla acotando en línea con el desarrollo del negocio.

Asimismo, refirió que para evitar que se hagan malas prácticas en el factoraje financiero, la Amefac busca hacer un repositorio en donde los clientes y proveedores puedan validar la factura electrónica que se está intercambiando por la liquidez.

De la mano del CFDI

Si bien el factoraje financiero no es algo nuevo, éste ha avanzado considerablemente con los avances y modificaciones que se le hacen al Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI), no sólo en México sino en otras partes del mundo.

“En México, hay muchos avances porque el factoraje va muy ligado al tema de la factura electrónica, algo que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha estado impulsando. El reto que tenemos actualmente es convertir la factura en un instrumento de crédito, título o valor”, refirió.

Lo anterior, explicó, le daría una mayor fortaleza al factoraje en términos jurídicos, además de que se disminuirían los riesgos en el proceso y se podrían ofrecer productos más competitivos .

“El SAT ha desarrollado el CFDI, ha creado el complemento de pagos para evitar posibles fraudes.  (...) cada país normalmente ataca la factura electrónica desde el punto de vista fiscal, lo cual también impacta en el desarrollo del factoraje financiero” .

Dijo que uno de los objetivos de la Amefac es fomentar el uso del factoraje financiero así como trabajar directamente con las autoridades no sólo en el tema regulatorio sino también en la innovación y fomento.

ana.martinez@eleconomista.mx