Los representantes de los trabajadores de Deutsche Bank y de Commerzbank, los mayores bancos comerciales privados de Alemania, que ya han iniciado negociaciones de fusión, rechazan su integración, por considerar que se perderán muchos empleos, según medios alemanes.

El semanario Spiegel informó el jueves, en su edición digital, que los representantes de los trabajadores en el consejo de supervisión de Deutsche Bank se oponen a la fusión y votarán en contra del inicio de negociaciones de fusión en caso de que sea un asunto del orden del día de la reunión del consejo la próxima semana.

Los representantes de los trabajadores de Deutsche Bank no ven sensatez económica en los planes de fusión y temen el recorte de hasta 30,000 empleos. Del mismo modo se han manifestado los representantes de los trabajadores de Commerzbank, que también se oponen a la fusión.

Desde hace meses han circulado rumores sobre la posible fusión entre Deutsche Bank y Commerzbank, pero ahora sus presidentes han reconocido que mantienen conversaciones informales.

La fusión de Deutsche Bank y Commerzbank crearía un gran banco comercial privado en Alemania, con un balance de 2 billones de euros, 140,000 empleados y depósitos de ahorros de unos 840,000 millones de euros.

Al parecer ha aumentado la presión del gobierno alemán para que ambas entidades se fusionen y creen un instituto de crédito que acompañe a las empresas alemanas.

Sería el segundo banco comercial privado de la zona del euro, después del francés BNP Paribas.

Algunos medios de comunicación alemanes han criticado que la fusión de los dos mayores bancos comerciales privados de Alemania podría costar mucho dinero al contribuyente.

Commerzbank ya fue rescatado en el 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers y después de adquirir el Dresdner Bank. Ahora el Estado alemán tiene una participación de 15% en Commerzbank.

Los rumores de fusión han impulsado al alza las acciones, tanto de Deutsche Bank como de Commerzbank, desde hace meses.