Las criptomonedas pueden ayudar a atajar la corrupción y la exclusión en países en vías de desarrollo y revolucionar las sociedades, argumentaron empresarios del área presentes en el Foro Empresarial Europeo (European Business Summit), que arrancó hoy en Bruselas.

Cerca de 2,000 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a servicios financieros, incluyendo una cuenta bancaria básica. Muchas de esas personas residen en África, donde, en contraste, 90% de la población tiene acceso a teléfonos celulares conectados a Internet.

Para incluir a esos ciudadanos en la economía real, Jean-Loïck Michaux, fundador de la cooperativa Serendipia, sugiere crear un “monedero virtual” para aparatos móviles.

“Eso mejoraría considerablemente la calidad de vida”, afirmó el creador de la startup que se dedica a impulsar la aplicación de la tecnología blockchain en el desarrollo sostenible.

El blockchain consiste en el almacenamiento digital de informaciones relacionadas a un mismo elemento de manera que no pueden ser borradas, permitiendo un trazado completo de dicho elemento.

La tecnología puede servir a verificar el destino y utilización de donaciones financieras a organizaciones no gubernamentales o a gobiernos de países en desarrollo, previniendo el mal uso y la corrupción, refirió Michaux.

Elizabeth Hunker, consejera de Serendipia, va más allá y sugirió el uso de la tecnología en sistemas de identificación personal, en controles migratorios o para asegurar la procedencia de productos de comercio equitable.

“Ya no tendríamos que desplazarnos al notario, por ejemplo, para firmar un acta o confirmar nuestra identidad. Un archivo en blockchain proporcionaría todas las informaciones de manera fiable”, dijo.

Para Michaux, la tecnología puede ser responsable de una “revolución social”, añadiendo “más transparencia, flexibilidad y creatividad al escenario económico”.