Los créditos personales (destinados a personas físicas) otorgados por la banca comercial son de los que más han crecido en los últimos meses. De acuerdo con la Asociación de Bancos de México (ABM), al cierre del segundo trimestre este portafolio mostró un crecimiento nominal anual de 23.7 por ciento. En otros financiamientos al consumo, como para auto y de nómina o la tarjeta de crédito, los aumentos han sido menores: 7.0, 14.9 y 19.0%, respectivamente.

Pese a ello, la morosidad de los créditos personales ha venido a la baja y se ubica en alrededor de 5.0%, cuando al segundo trimestre del 2015 era de 7.2 por ciento. La ABM considera, por tanto, que hoy en día el fuerte crecimiento de este tipo de préstamos no representa un foco de atención para la banca.

Si estuviéramos prestando al mismo número de personas más dinero, evidentemente estaríamos incurriendo en riesgos inadecuados, es decir, un sobreendeudamiento. Pero eso no está reflejado en los números, porque la calidad de la cartera sigue muy buena , afirma Luis Niño de Rivera, vicepresidente de la ABM.

El también presidente de Banco Azteca, institución que otorga el mayor número de créditos personales por su modelo de negocio, explica que esta tendencia al alza de los préstamos refleja varias cosas, una de las cuales, dice, es que hoy hay en México una mayor inclusión financiera y bancarización.

El crecimiento de la base de clientes de la banca es muy claro y esto nos está dando la oportunidad de ampliar y mejorar el número de personas que tienen ahora acceso al crédito y la calidad del crédito que tienen , dice.

El banquero menciona que a la base de clientes de la banca debe sumársele que hoy las instituciones utilizan mejores técnicas de evaluación de los riesgos crediticios. Porque tenemos mejor información en los burós de crédito; sistemas paramétricos para evaluar; la geolocalización del ingreso, y mucha información de cada uno de los clientes cuándo se acercan a la banca por primera vez de lo que teníamos antes .

Además, destaca, hoy hay una mayor prudencia de los propios usuarios de la banca al momento de utilizar el crédito. Lo anterior ha permitido, dice, que haya una mayor base de clientes y, por lo tanto, crecimientos importantes de los créditos personales, pero con una buena calidad de la cartera.

No hay que quitarle importancia al propio deudor (...) Salir de un problema económico con un tarjetazo o con un crédito personal, cuando el deudor sabía que no iba a poder pagar y después veía cómo le hacía, (...) ya no es lo que está pasando. Hemos visto que cuando hay una baja en el crecimiento económico, como pasó en el 2009, la prudencia en los deudores fue clarísima , refiere.

Concluye: entonces, esa combinación de mejores técnicas en el manejo del riesgo de crédito de parte de la banca y mejores prácticas del deudor nos está dando una oportunidad de crecimiento todavía mayor de la que nos pudiéramos imaginar hace apenas pocos años .

De acuerdo con el Banco de México, a febrero pasado, era Banco Azteca el que tenía 53.6% de los créditos personales. Este banco, junto con Banco Famsa y Compartamos, concentraban casi 70% del número de créditos de ese tipo.

eduardo.juarez@eleconomista.mx