La contingencia sanitaria del Covid-19 hizo que el mercado prendario formal tuviera una caída en el número de operaciones que se realizan en un año normal con los picos para la industria que se presentan como el regreso a clases o los periodos vacacionales, los cuales durante el 2020 no existieron por las condiciones y las medidas de confinamiento establecidas.

En entrevista, Joel Rodríguez Navarro, director general de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios (Amespre), comentó que, con datos preliminares del 2020, se puede confirmar que los 29 asociados a esta organización, que suman más de 3,500 sucursales en todo el país, durante el 2020 registraron 10% de operaciones menos respecto a las 61.1 millones del 2019, que significaron una derrama cercana a los 73,000 millones de pesos.

“En el empeño, evidentemente ante la ausencia de las temporadas estacionales regulares, que son el regreso de vacaciones de Semana Santa o el regreso a clases, no se presentaron los picos que tenemos normalmente… lo que sabemos hoy, es que en el 2020 tuvimos 10% menos de operaciones prendarias que durante el 2019”, comentó.

En este contexto, el directivo de la Amespre indicó que otro indicador que se registró durante el 2020, fue que las ventas de artículos en las casas de empeño se incrementaron ante la necesidad de las familias de adquirir productos en el entorno de la contingencia, como artículos de tecnología para actividades educativas a distancia, entre otros.

“No aumentaron las operaciones de empeño, pero sí las de las ventas. Estamos hablando de un aumento de al menos 7.5% de las operaciones de venta durante el 2020”, comentó el directivo.

Para Rodríguez Navarro, todavía no se puede estimar cuál fue el impacto verdadero de la reducción de operaciones durante el 2020 en las utilidades de estas empresas, pues aún están por cerrar los números anuales.

En mayo del 2020, las autoridades declararon la actividad de las casas de empeño como esencial, por lo cual pudieron mantener operaciones.

Ligera recuperación

Respecto a los primeros días del 2021, luego de las fiestas decembrinas del 2020 y en un contexto donde se han presentado los picos más altos de contagios y decesos a raíz del Covid-19, Rodríguez Navarro indicó que se percibe una ligera recuperación de las operaciones prendarias.

“Observamos una pequeñísima tendencia, todavía muy marginal en el aumento de las operaciones prendarias, pero todavía es demasiado temprano para poder asegurar que va a mantenerse”, detalló el directivo de la Amespre, y añadió que por lo regular los efectos de la cuesta de enero se reflejan hasta febrero en las casas de empeño.

Rodríguez Navarro reiteró la importancia de acudir a casas de empeño formales, con el fin de que la población no ponga en riesgo los artículos que dejan como garantía para obtener recursos de forma inmediata.

Indicó que, ante lo complicado del panorama, es difícil hacer pronósticos sobre si las afectaciones en las operaciones prendarias se mantendrán durante este 2021 o habrá un repunte de la actividad.

“Estamos haciendo todos los esfuerzos necesarios para estar ahí para nuestros clientes, estamos manteniendo la operación tomando en cuenta siempre los protocolos de las autoridades estatales y las medidas ordenadas por la Secretaría de Salud”, acotó el directivo de la Amespre.

Principales picos estacionales del crédito prendario:

  • Regreso a clases.
  • El retorno vacacional.
  • Cuesta de enero.
  • Temporada de graduaciones.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx