Lectura 4:00 min
Crédito de la banca comercial creció 6% en agosto a $5.77 billones
Comportamiento de la cartera de consumo se ha sustentado principalmente en el buen desempeño del consumo privado, así como en el dinamismo del empleo y los salarios reales.

A pesar de las altas tasas de interés el crédito que ofrece la banca comercial mantiene el crecimiento, expertos esperan que el dinamismo se mantenga en los próximos meses.
El crédito de la banca comercial al sector privado continuó con su buena racha que arrastra ya desde hace más de un año, lo que obedece principalmente al dinamismo que prevalece en el segmento de consumo.
De acuerdo con los Agregados Monetarios y Actividad Financiera publicados el viernes por el Banco de México (Banxico), en agosto pasado la cartera vigente registró un crecimiento real anual de 6.0%, cifra superior a 5.7% de julio previo. Con ello, el saldo total alcanzó los 5.77 billones de pesos.
Es la cartera de crédito al consumo la que sigue mostrando el mejor dinamismo dentro de los diferentes portafolios.
En el octavo mes del año, creció 12.9% en su comparación real anual, cuando en julio había aumentado 12.6 por ciento. El saldo se ubicó en 1.33 billones de pesos. No obstante, hubo ya una estabilización en el crecimiento de algunos segmentos que integran el portafolio de consumo.
De esta manera, el crecimiento en tarjetas de crédito fue de 17.2% en agosto, misma cifra que en julio.
Los créditos de nómina también se estabilizaron, dado que el aumento fue de 10.5%, igual que un mes previo; y en los personales ocurrió algo similar, con un alza de 7.9% en ambos meses.
El único segmento dentro de la cartera de consumo que mostró crecimiento en agosto fue el de crédito para la Adquisición de Bienes de Consumo Duradero (ABCD), con un alza en el periodo de 12.0% contra el 11.6% de julio.
Este comportamiento obedece al dinamismo del financiamiento automotriz -principal componente de este portafolio-, que mostró un aumento de 13.9%, contra 12.8% de julio.
El más reciente Reporte Mensual de Banca y Sistema Financiero de BBVA México (con análisis a julio), destaca que el dinamismo de la cartera de consumo se ha sustentado principalmente en el buen desempeño del consumo privado, así como en el dinamismo del empleo y los salarios reales.
Vivienda desacelera y empresas aumenta
Por otra parte, según los Agregados Monetarios y Actividad Financiera, la cartera de vivienda creció 5.5% en agosto, con lo que se alcanzó un saldo de 1.28 billones de pesos. Este crecimiento, sin embargo, fue ligeramente menor a 5.7% de julio previo.
En tanto, el portafolio destinado a empresas y personas físicas con actividad empresarial, creció 2.7% en agosto en su comparación real anual, cifra superior al 2.0% de julio. Aquí el saldo fue de 3.02 billones de pesos.
Al respecto, BBVA ha señalado que un elevado costo de financiamiento podría estar conteniendo un mejor desempeño de este tipo de crédito, fenómeno que, dice, podría disiparse paulatinamente en el mediano plazo, ante la expectativa de menores tasas de interés.
“El crecimiento de los ingresos empresariales (reflejado en el crecimiento real de las ventas totales en tiendas de la ANTAD), aportaría también al dinamismo de esta cartera si el mismo continúa creciendo como lo ha hecho en los últimos meses”, señala.
Agrega que la inflación observada, muestra una tendencia a la baja, acompañada de una expectativa de menores tasas de interés en el mediano plazo, lo cual puede incrementar la demanda crediticia.
“No obstante, dicho impulso se debe sustentar simultáneamente en el dinamismo del sector real de la economía para que los determinantes financieros se traduzcan en un crecimiento sostenido del crédito”, precisa la institución.
Y finalmente, de acuerdo con el documento del Banxico, el crédito a intermediarios financieros no bancarios, mostró un crecimiento real anual de 26.5% en agosto, cuando en julio había sido de 34.1%. Con ello, el saldo aquí fue de 128,300 millones de pesos.
El Informe “Situación Banca” de BBVA prevé que el escenario más probable apunta a un crecimiento económico más vigoroso y niveles de tasas de interés que podrían mantenerse elevados por mayor tiempo.
Así, podría esperarse que se mantenga la tendencia positiva del crédito a los hogares, particularmente del crédito al consumo. No obstante, se puede anticipar un dinamismo más moderado tanto porque los hogares ya han comprometido parte de su capacidad de pago como porque no se espera una reducción rápida en los costos del financiamiento.

