La banca que opera en México ha estado impulsando el uso de canales digitales para realizar transacciones. Sin embargo, los fraudes cometidos por estas vías van al ?alza de manera importante.

De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), de enero a septiembre del 2016 se presentaron casi 5.5 millones de reclamaciones contra la banca en general. De éstas, 3 millones 917,674 fueron atribuibles a posibles fraudes. Pero de estas últimas, 1 millón 253,371 (casi una tercera parte) fueron por presuntos fraudes cibernéticos, lo que representó un incremento de casi 150% contra las 505,141 registradas en el mismo periodo del 2015.

La dependencia cataloga los fraudes cibernéticos como: los cometidos en comercio por Internet; en las operaciones por Internet para personas físicas y morales; en la banca móvil y en los pagos por celular.

De entre este tipo de fraudes, destacan los posiblemente cometidos a través de comercio por Internet, cuyas reclamaciones pasaron de 475,735 a 1 millón 151,821; y las de banca móvil, que pasaron de 1,502 a 20,645 (un alza anual de 1,274 por ciento).

Mario Di Costanzo, presidente de la Condusef, mencionó el caso del incremento de reclamaciones por posible fraude a través de la banca móvil, pues a pesar del importante aumento, el porcentaje de resolución a favor de los usuarios (lo que se les devuelve) es de apenas 1.90%, y de 1.30% para los posibles fraudes cometidos en pagos por celular.

En contraparte, el promedio de resolución favorable en general es de 88.20 por ciento.

En conferencia, el funcionario refirió que es BBVA Bancomer el banco en el que se focalizan las quejas por posible fraude a través de la banca móvil, por lo que, afirmó, ya han tenido reuniones con directivos del banco para tratar de atender la problemática.

Para Di Costanzo, el alza en los posibles fraudes cometidos a través de banca móvil y la poca resolución favorable para los usuarios podría no ser buena para la inclusión financiera, dado que alejaría a los usuarios de estas herramientas que en México apenas empiezan su despegue.

El presidente de la Condusef explicó que este importante crecimiento responde a que los delincuentes están mutando el fraude, de un modelo tradicional como la falsificación de documentos a uno más cibernético como el phishing (envío de correos electrónicos apócrifos que buscan robar contraseñas) y otros.

Fraudes tradicionales aumentaron 21%

Aunque las quejas por posibles fraudes cibernéticos fueron las que más crecieron, también mostraron un repunte las relacionadas con los fraudes tradicionales, al pasar de 2 millones 199,096 a 2 millones 660,657, del 2015 al 2017.

Aquí destacan las relacionadas con operaciones en terminales punto de venta con poco más de ?2 millones; en comercio por teléfono con 371,728, y en cajeros automáticos con 222,802. En las quejas por presuntos fraudes tradicionales, el porcentaje de resolución favorable al usuario fue de 77%, según la Condusef.

Montos millonarios

Mario Di Costanzo explicó que el monto reclamado por los más de 3.9 millones de casos de fraude (incluyendo cibernéticos y tradicionales) ascendió en el 2016 a 9,550 millones de pesos, de los cuales se abonaron (se recuperaron) 4,630 millones. Esto quiere decir, dijo el funcionario, que lo obtenido por los delincuentes, en detrimento de los usuarios y los bancos, habría ascendido a 4,920 millones de pesos.

Cibernéticos

  • Comercio por Internet.
  • Operaciones por Internet,?personas físicas y morales.
  • Banca móvil.
  • Pagos por celular.

Tradicionales

  • Terminal Punto de Venta.
  • Comercio por teléfono.
  • Cajeros automáticos.
  • Sucursales.
  • Movimiento generado ?por el banco.
  • Otros bancos.
  • Banca por teléfono.
  • Corresponsales.

eduardo.juarez@eleconomista.mx