El ritmo de colocación del crédito tradicional del  Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) enfocado a las personas de más bajos ingresos, (que ganan hasta 2.6 UMAs, o alrededor de 7,000 pesos mensuales), tuvo una caída de 47% durante los primeros cinco meses del año respecto al mismo periodo del 2018.

De acuerdo con los datos el Sistema Nacional de Información e Indicadores de Vivienda (SNIIV), en los primeros cinco meses del año se colocaron en el segmento de trabajadores que ganan hasta 2.6 salarios mínimos, 24,421 créditos tradicionales, en el mismo periodo del 2018 fueron 46,135.

Para Eduardo Torres Villanueva, director ejecutivo de la consultoría Ai360, esta caída pudo haber sido provocada por varios factores tanto de la oferta como de la demanda, como por la reconfiguración del actual gobierno al programa de subsidios, que en otros años ayudaba a colocar la vivienda para trabajadores de este segmento salarial.

“El programa de subsidio ayudaba a colocar vivienda para la población justamente de esos de ingresos, que sin apoyo (gubernamental) es difícil que cuenten con una vivienda”, explicó el especialista.

Según los datos del SNIIV, en los primeros cinco meses del 2018, de los 46,135 créditos tradicionales que se colocaron de este rango salarial, 44% fue con subsidio federal y en el 2019, de los 24,421 créditos colocados apenas 8% tuvo este apoyo gubernamental.

Para este año, el enfoque de los apoyos del gobierno para vivienda cambió radicalmente. El esquema de subsidios cambió de nombre a Programa de Vivienda Social y tuvo una reducción sustancial de su presupuesto. Este año contará con alrededor de 1,700 millones de pesos, es decir 70% menos en términos reales, que los 5,700 millones ejercidos en el 2018.

En los primeros meses del año, las autoridades de vivienda informaron que se agilizaría la dispersión de 400 millones de pesos de este programa para que fueran colocados con créditos del Infonavit.

De acuerdo con Torres Villanueva, este cambio de visión también pudo influir en una menor construcción, el esquema de otros años hizo que muchos desarrolladores de la vivienda dirigida a este segmento basaran su producción en dicho programa.

“Como no ha habido incentivos para este segmento salarial, la producción de viviendas se ha reducido y al no haber producción suficiente no hay cómo colocar créditos, pues no hay viviendas (para ofertar)”, declaró quien también fuera subdirector de Análisis de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi).

Recordó que recientemente el Infonavit anunció un aumento de 16% en los montos máximos de créditos de trabajadores de este rango salarial; sin embargo, esto no ayudará en su totalidad a revertir la caída observada en los primeros cinco meses del año, pues se requieren otras soluciones en favor de las personas de este cajón salarial, como de renta o potencializar la construcción en terreno propio.

Cuidar salud financiera

En general, la colocación de todos los productos crediticios del Infonavit dirigida a los trabajadores que ganan hasta 2.6 UMAs, en los primeros cinco meses del año fue de 57,194 financiamientos, es decir una caída anual de 20 por ciento.

Para Sergio San Sebastián, director de Credimejora en la Ciudad de México, esta caída pudo obedecer al bajo dinamismo que ha tenido la creación de empleos en lo que va del año, por lo que el Infonavit pudo optar por ser más cauteloso en este segmento salarial.

“Es posible que la mayor parte de la cartera vencida (que es de 5.68%) del Infonavit esté en los salarios más bajos...posiblemente el Infonavit optó por salirse de este segmento, que es más riesgoso y vulnerable ante cambios de la situación económica”, declaró San Sebastián.

Torres Villanueva resaltó que uno de los mandatos del Infonavit es garantizar un rendimiento positivo en la subcuenta de vivienda, por lo que pudo haberse comportado más cauteloso con este segmento salarial para cuidar la salud financiera del organismo.

Pese a esto, la colocación total del Infonavit, que incluye a todos los rangos salariales y todos los productos, en estos primeros cinco meses del año fue de 210,635 financiamientos, es decir un aumento de 3.57% respecto al mismo periodo del 2018.