En la inauguración de la 84 Convención Bancaria, el presidente de la Comisión Nacional Bancaria y Valores (CNBV), Juan Pablo Graf, destacó que, gracias a las medidas regulatorias anunciadas al inicio de la pandemia que coadyuvaron a apoyar a los clientes de la banca, el sector hoy tiene indicadores de fortaleza, aunque con algunos elementos a considerar que estará vigilando.

En este sentido, adelantó algunos de los temas regulatorios que vendrán para la banca en este 2021, entre los que destacan la ampliación de algunas de las medidas anunciadas durante la pandemia, con el fin de que la banca pueda seguir prestando y lo haga a tasas más bajas.

En materia de inclusión financiera, el funcionario informó que se simplificará el proceso de autorización de los corresponsales bancarios, con lo que se espera dar impulso a la inclusión de la población más vulnerable, además de medidas para facilitar a los migrantes que se incorporen al sistema financiero formal.

De la misma manera señaló que, para fomentar la competencia, se seguirá trabajando en la implementación de la segunda fase del open banking, en la que se estandarizará el dato transaccional de captación, con énfasis en los protocolos de autenticación, consentimiento del cliente y seguridad de la información. 

Se avanza en regulación proporcional 

Graf añadió que se avanza en el diseño de un marco integral para aplicar criterios de proporcionalidad en el sistema financiero mexicano. 

“Es importante recordar que la proporcionalidad ya se encuentra contemplada dentro del marco regulatorio actual, sin embargo, seguiremos avanzando en este sentido, reconociendo el perfil de riesgo de los bancos, incluido el tamaño, su actividad internacional, complejidad e importancia sistémica”, dijo.

Agregó: “de la propuesta inicial de la ABM en materia de simplificación regulatoria, se determinó la factibilidad del uso del método del indicador de negocio para el cálculo del riesgo operacional, la cual es una técnica con mayor sensibilidad al riesgo y que se ajusta mejor a los distintos modelos de negocio de las instituciones y la flexibilización de algunos requerimientos de gobierno corporativo, entre otros”.

Capital y liquidez

Por otra parte, el presidente de la CNBV destacó que para mantener la estabilidad financiera, la CNBV implementará durante 2021, en materia de capital y liquidez, los proyectos regulatorios: Coeficiente de Financiamiento Estable Neto (CFEN), Grandes Exposiciones, TLAC (Total Loss Absorbing Capacity), y revisará los requerimientos de capital por riesgo de mercado.

Asimismo, y con el propósito de apoyar a la banca en su labor de reactivar el crédito,  recordó que se extendió el periodo para el uso de los buffers de capital y liquidez hasta fines del 2021 con una restricción gradual del de capital a lo largo de 2022.

Además, expuso, se dejará permanente la reducción de los ponderadores de capital anunciados en la pandemia para los bancos que emplean el método estándar de capitalización por riesgo de crédito, lo cual tendrá efectos directos en el costo de financiar los nuevos créditos de las carteras de consumo, microcréditos, pymes e hipotecarios.

“Con dicha medida se crean incentivos para que los bancos dirijan sus nuevos créditos a estos sectores, tan afectados por la crisis económica, y que lo puedan hacer ofreciendo menores tasas de interés a sus clientes”, puntualizó. 

Comisión estará vigilante 

Juan Pablo Graf dijo que si bien es cierto que la banca tiene indicadores de fortaleza, también lo es que aún existen elementos a considerar, de los cuales la comisión que encabeza estará vigilante.

Entre estos se encuentran: seguir evaluando el despertar de las carteras ahora que han concluido los programas de diferimiento de pago y reestructuras; los informes del 2020 de los auditores externos; los resultados de los ejercicios de suficiencia de capital y las proyecciones de las instituciones para aumentar el crédito; y los efectos que aún tengan las medidas de distanciamiento. 

"A la fecha, dicho indicador recoge el efecto del despertar del 80% de los créditos que se acogieron al programa, pero el restante 20% seguirá impactando el Índice de Morosidad (IMOR)  durante todo el primer trimestre del año”, señaló.

Saldos del programa de diferimiento de pagos

El presidente de la CNBV recordó que en mazo del 2020 el organismo emitió criterios contables especiales para que los bancos apoyaran a los clientes cuyos créditos hubieran estado al corriente y que su fuente de pago pudiera haberse visto afectada por la contingencia. “Los beneficios fueron muy amplios”.

Expuso que al despertar, las carteras empezaron a configurarse tres grupos de acreditados: los que podían reactivar pagos sin problemas; quienes necesitaban algún tipo de revisión a las condiciones o reestructuras para no caer en incumplimiento; y los muy afectados que no podrían retomar sus compromisos

En este sentido resaltó que a enero del 2021 el monto de los créditos que se acogieron a los criterios, se ubicó en 890 mil millones de pesos, de los cuales el 83% permanecían vigentes sin ningún tipo de apoyo adicional; 12% fueron reestructurados y también siguen vigentes; y el 5% se encuentran vencidos, lo que representa una cantidad de 47,000 millones.

Puntualizó que, a ese mismo mes, el monto de los créditos amparados con criterios contables especiales, había disminuido en 177,000 millones de pesos desde su instrumentación, y de esa cantidad, alrededor de 60,000 millones de pesos correspondió a castigos de cartera para créditos incobrables; 49,000 millones por amortizaciones y 68,000 millones a liquidaciones.

“Es decir, el efecto de los créditos que finalmente no pagaron pese a ser apoyados en una primera etapa, ha sido de alrededor de 107,000 millones de pesos, equivalente al 10% del monto del programa original”, detalló.