El Banco de Inglaterra dijo que la incertidumbre generada por el Brexit estaba causando una falta de impulso en la economía británica y dañando la productividad, mientras que el fracaso para lograr un acuerdo de transición al 31 de octubre podría motivar una mayor debilidad.

Los nueve miembros del comité de política monetaria votaron por mantener las tasas estables en un 0.75% en su decisión de septiembre, y reiteraron su advertencia de que abandonar la Unión Europea sin un acuerdo desaceleraría el crecimiento y elevaría los precios.

Sin embargo, destacaron por primera vez con más detalles el daño que un retraso en la salida de la Unión Europea podría llegar a causar, después de que el Parlamento votó requerir al primer ministro Boris Johnson que posponga el Brexit si no logra un acuerdo con la Unión Europea pronto.

"Los eventos políticos podrían llevar a un período adicional de incertidumbre arraigada", dijo el BoE. "Mientras más persistan esas incertidumbres, particularmente en un ambiente de crecimiento global más débil, más probable será que el crecimiento de la demanda permanezca por debajo de su potencial, incrementando el exceso de suministros". Las presiones inflacionarias también serían más moderadas en este escenario, agregó.

Si Reino Unido logra una salida pactada de la UE, el BoE dijo que volvería a su objetivo a largo plazo de elevar las tasas de interés británicas de manera limitada y gradual, suponiendo que el crecimiento global se recupere un poco.

La postura del Banco de Inglaterra contrasta con la del Banco Central Europeo (BCE), que anunció un programa de compra de bonos por tiempo indefinido la semana pasada, y la de la Reserva Federal de Estados Unidos, que redujo su tasa de interés clave en 0.25 puntos porcentuales el miércoles.

erp