El Producto Interno Bruto (PIB) de Reino Unido ha menguado un 0.2% entre abril y junio, tras haber crecido un 0.5% en el primer trimestre del año, informó este viernes la Oficina Nacional de Estadísticas británica (ONS). Es su primera contracción desde 2012.

En su primera estimación, la ONS constata una contracción de la economía británica en el segundo trimestre, poco después de que el Banco de Inglaterra haya rebajado sus previsiones anuales de crecimiento por el riesgo a un Brexit sin acuerdo.

"El PIB se contrajo en el segundo trimestre por primera vez desde 2012 después de un crecimiento robusto en el primer trimestre. Las manufacturas cayeron tras un fuerte comienzo de año, cuando se adelantó la producción con vistas a la fecha original para la retirada del Reino Unido de la UE", declaró Rob Kent-Smith, responsable de PIB de la ONS.

Entre abril y junio, únicamente el sector servicios aportó crecimiento a la economía, con una expansión del 0.1%, la más débil en tres años, mientras que el sector de producción registró una caída de la actividad del 1.4%, su mayor caída desde finales de 2012.

"El sector de la construcción también se debilitó tras un boyante comienzo de año, mientras que el sector servicios prácticamente no registró crecimiento alguno", añadió Kent-Smith.

En su análisis, la ONS subrayó el impacto de los cambios en el calendario del Brexit, cuya fecha fue trasladada desde marzo al próximo 31 de octubre, añadiendo que hay evidencias de que la acumulación que se estaba produciendo en el primer trimestre del año proporcionó un impulso al PIB.

Posibilidad de elecciones

También se ha conocido la posibilidad de que el primer ministro británico, Boris Johnson, convoque unas elecciones para evitar perder el poder tras una eventual moción de censura contra él ha elevado las dudas sobre la capacidad del Parlamento para frenar un Brexit sin acuerdo.

El controvertido Dominic Cummings, cerebro de la campaña a favor del Brexit en el referéndum de 2016 y ahora mano derecha de Boris en Downing Street, se ha encargado de sugerir que el Gobierno baraja esa maniobra para sobrevivir hasta el 31 de octubre, cuando Reino Unido saldrá de la UE, si no ha pedido otra prórroga.

Ante esa posibilidad, el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, ha escrito al secretario del gabinete de Gobierno, el más alto funcionario de carrera de la administración británica, para que impida un movimiento que considera un "abuso de poder antidemocrático".