A noviembre pasado, el Índice de Capitalización (Icap) de la banca en general se ubicó en 17.42%, cuando el mínimo regulatorio es de 10.5 por ciento. De hecho, fue ligeramente superior al 17.37% registrado en octubre, informó la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Esto implica que los 50 bancos que operan en México, se ubicaron en noviembre en la categoría I de alertas tempranas, lo que indica que están suficientemente capitalizados para enfrentar escenarios de pérdidas no esperadas, y por lo tanto no se requieren acciones inmediatas de supervisión en relación con su solvencia.

El Icap representa la fortaleza financiera de una institución para soportar pérdidas no esperadas por los riesgos en los que incurre.

A raíz de la pandemia de Covid-19 y sus efectos en la economía y por lo tanto en los usuarios de la banca, este sector ha realizado reservas adicionales para enfrentar posibles deterioros en la cartera que, hasta noviembre, se encontraba en conjunto en niveles de morosidad de 2.1 por ciento.

En su reporte más reciente, la CNBV destacó también que las instituciones designadas como de importancia sistémica local (BBVA, Santander, Banorte, Citibanamex, HSBC y Scotiabank), cumplían a noviembre con el suplemento de conservación de capital sistémico requerido, mostrando con ello un apego adecuado a los más altos estándares acordados en Basilea III.

Los más bajos

Pero a pesar de que en conjunto la banca sigue bien capitalizada, hay algunos bancos cuyo Icap ya está cerca del mínimo regulatorio. Es el caso de ABC Capital, en el que en noviembre se ubicó en 10.68%, una baja de 0.61 puntos porcentuales respecto a octubre, cuando fue de 11.29 por cinto. Este indicador, sin embargo, aún está dentro de lo requerido.

Bankaool, por su parte, ubicó su ICAP en 11.88% en noviembre, una disminución de 0.52 puntos porcentuales respecto a octubre; en Accendo fue de 12.25%; y en Ve por Más de 12.57%.

Liquidez y morosidad, estables

En cuanto al Coeficiente de Cobertura de Liquidez (CCL), que permite prever que las instituciones conserven activos líquidos para hacer frente a sus obligaciones y necesidades durante 30 días para un periodo de estrés, al cierre del tercer trimestre del 2020 fue en general de 224.8%, cuando el mínimo requerido aquí es de 100 por ciento.

Y en lo relacionado con el Índice de Morosidad (Imor), a noviembre pasado se ubicó en 2.46% para toda la banca.

eduardo.juarez@eleconomista.mx