Uno de los planteamientos que ha hecho el equipo del virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, es potencializar el papel de la banca de desarrollo manteniendo presencia en los sectores tradicionales, pero también incursionando en nuevos.

La agencia de calificación Moody’s considera que los bancos de desarrollo del país están bien posicionados para aumentar el otorgamiento de préstamos a partir de que el nuevo presidente entre en funciones el próximo 1 de diciembre, ya que cuentan con buenos niveles de calidad de activos, así como de capital.

“Las instituciones financieras públicas de México probablemente aumenten su otorgamiento de préstamos para apoyar el crecimiento del crédito y el económico cuando el presidente electo entre en funciones (...) se encuentran bien posicionados para hacerlo, con fuertes indicadores de calidad de activos y de nivel de capital, y mientras aumenten el otorgamiento de crédito de manera prudente, sus fundamentales deberán mantenerse sanos”, señala.

La calificadora considera que los fundamentales de los bancos estatales se mantendrán saludables, siempre y cuando el crecimiento de los préstamos no sea excesivo.

“Dado el bajo perfil del riesgo de otorgamiento de crédito de la mayoría de estas instituciones, no esperamos un deterioro importante en la calidad de activos ni en el capital, a menos de que el crecimiento de crédito se acelere muy rápidamente (...) el impacto para cada institución financiera será variable, en línea con sus respectivos perfiles de riesgos financiero y de activos, mismos que dependen de su misión”, explica Georges Hatcherian, analista de la firma.

Moody’s agrega que los prestamistas públicos necesitarán recursos adicionales si aumentan drásticamente los préstamos durante un largo periodo, pero precisa que es probable que el gobierno inyecte capital adicional para garantizar que los índices de capitalización regulatoria se mantengan por encima de los mínimos en todo momento.

PYMES, INFRAESTRUCTURA Y VIVIENDA, PRIORIDADES

El próximo gobierno ha adelantado que dará un fuerte impulso al desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (pymes), así como a la infraestructura y la vivienda. En este sentido, Moody’s ve a Nacional Financiera, al Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), como de los que mayor actividad tendrían en el siguiente sexenio.

Incluso menciona que es muy probable que la vivienda sea una prioridad importante para el nuevo gobierno, especialmente para las personas de bajos y medianos ingresos, por lo que el Infonavit podría desempeñar un papel clave de política pública en la futura administración.

En cuanto al Banco Nacional de Comercio Exterior, Moody’s menciona que, si bien se espera que el enfoque de la próxima administración se centre en estimular la demanda interna, este banco continuará promoviendo el sector exportador y las industrias que atraen flujos de divisas.

PROBABLE APOYO A PEMEX

El equipo de López Obrador ha hecho énfasis en que se rescatará a Petróleos Mexicanos (Pemex), incluida la construcción y remodelación de refinerías, a la par que se ha anunciado que se congelarán los precios de las gasolinas.

En este sentido, la agencia considera como una posibilidad que el gobierno ordene nuevamente a los bancos públicos que proporcionen financiamiento adicional a la petrolera, misma que continúa enfrentando desafíos de liquidez, apalancamiento y rentabilidad.

“Los prestamistas estatales podrían desempeñar un papel importante en el cumplimiento de los requisitos de financiamiento de Pemex, además de los mercados de capital”, expone. No obstante, considera que cualquier aumento en la exposición a Pemex estaría dentro de los límites regulatorios.