Deutsche Bank y Commerzbank anunciaron oficialmente que están negociando una posible fusión. Sin embargo, en los comunicados de prensa que enviaron ambos bancos tras las reuniones separadas de sus consejos de administración, se insistió en que “no hay certezas de que esta transacción vaya a materializarse”.

El portavoz de Deutsche Bank, Jörg Eigendorf, señaló que se trata de evaluar una opción estratégica que sólo se consumará si el examen de la situación así lo aconseja. Hay que evaluar todo el entorno, de “forma objetiva y sin dejarse llevar por las prisas”, ratificó unas horas después, ya ante las cámaras para una breve declaración a los medios. Por su parte Commerzbank insistió, con el mismo tono cauteloso, en que se trata de conversaciones con final abierto.

Christian Sewing, consejero delegado de Deutsche Bank, se dirigió a los empleados de la entidad, que esta semana mostraron su rechazo a la integración por considerar que se van a perder muchos empleos, para tranquilizarlos sobre sus futuros movimientos, e hizo hincapié en que muchos factores podrían impedir esta fusión. “La consolidación en el sector bancario alemán y europeo es importante para nosotros, por lo que tenemos que valorar cómo queremos tomar parte en darle forma”, añadió. Un portavoz del banco comentó que se esperaba que las conversaciones se prolongaran durante algún tiempo.

Especulaciones y rumores

Aunque hace una semana fuentes cercanas al asunto adelantaron que estas negociaciones sobre la viabilidad de una fusión se estaban llevando a cabo, hasta ese momento ninguna de las entidades había querido hacer comentarios al respecto.

Los primeros contactos entre ambos de cara a una posible alianza comenzaron en el 2016, finalmente en esa ocasión no se materializó. Las especulaciones al respecto aumentaron durante los últimos meses, sobre todo tras las declaraciones de Olaf Scholz, quien ha enfatizado en numerosas ocasiones la necesidad de contar con bancos fuertes. En medios alemanes, se asegura que las presiones se han acelerado y que el objetivo es poder anunciar el nacimiento de este nuevo gigante financiero de la primera potencia europea antes de las elecciones europeas del 26 de mayo.

Los consejos de supervisión de ambas entidades prevén reunirse el próximo jueves para seguir abordando esta posible fusión, de acuerdo con Der Spiegel.

La unión de Deutsche y Commerzbank crearía un gran banco comercial privado en Alemania, con un balance de 2 billones de euros, 140,000 empleados y depósitos de ahorros de unos 840,000 millones de euros. Sería el segundo banco comercial privado de la zona euro, tras el francés BNP Paribas.