Salvador Cano Jiménez, de 74 años de edad, invirtió más de 1 millón 300,000 pesos en la empresa que funcionaba como sociedad financiera popular (sofipo) Proyecto Coincidir; sin embargo, cuando a esta empresa se le revocó su licencia para operar, en diciembre del 2018, se quedó sin la posibilidad de acceder a su ahorro producto de su pensión como profesor.

Ayer,  junto con otros 80 ahorradores, Salvador se manifestó para exigir a las autoridades una solución a su problema generado por la insolvencia de dicha entidad, que derivó en la revocación de su licencia y el ordenamiento de su disolución.

“Ese dinero era para mantener a mis nietos, pues quedó viuda mi nuera, y para mi manutención. Me he endrogado y la poquita pensión que me llega la estoy usando para cubrir esas situaciones”, detalló Cano Jiménez, quien llegó a la Ciudad de México con un grupo de afectados por esta situación, provenientes de Jalisco, Querétaro y otras partes del país para exigir la devolución de su dinero.

Los afectados se manifestaron a unos metros donde se llevó a cabo la inauguración de la Semana Nacional de Educación Financiera, que estuvo encabezada por el titular de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, Óscar Rosado, y el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio.

Proyecto Coincidir fue una sofipo, vigilada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, que presentó incumplimientos con sus ahorradores desde finales del 2017 y fue en el 2018 cuando su situación se agravó, y en diciembre de ese año fue ordenada su revocación y disolución.

En este contexto, después de la revocación, comenzó el pago del seguro de depósito a los afectados, equivalente a 25,000 Udis (156,000 pesos aproximados). Asimismo, de forma paralela, se dio la venta de parte de la cartera de esta entidad a Banco Afirme, por lo que se les devolvió sus ahorros a aquellas personas que tenían hasta 1.2 millones de pesos en la entidad.

Sin embargo, de un total de 2,000 ahorradores, alrededor de 400, con ahorros de más de 1.2 millones de pesos, todavía no se les resarce su patrimonio confiado a esta sofipo, pues esto se tiene que dar con la liquidación de la entidad, sin que se garantice la reintegración de todo su dinero. Hasta la fecha, no hay un liquidador oficial de la entidad, pues los que se han asignado han renunciado y los ahorradores, muchos de ellos de la tercera edad, viven en la incertidumbre.

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