El cierre de 2021 tendrá lugar bajo un verdadero “final de temporada estelar”, con una agenda esta semana que integrará las decisiones de los bancos centrales más importantes del mundo. En consecuencia, las acciones y sesgo que deriven de los anuncios de política monetaria de los siguientes días serán determinantes para la dinámica en mercados, al menos hasta la primera mitad de enero cuando la operación reintegre dinamismo y con ello la liquidez restablezca profundidad ante el efecto de la temporada decembrina.

La principal atención se centrará en la última decisión del Banco de la Reserva Federal de este año. Además de que el mercado seguirá muy de cerca cuál es la forma en la que expresará su noción de la dinámica inflacionaria y el equilibrio del mercado laboral, en Banorte esperamos que el 15 de diciembre la Fed anuncie una aceleración del tapering a partir de enero. Es decir, que la reducción del monto del programa de compra de activos se duplique de 15,000 millones a 30,000 millones de dólares.

El choque en mercados y en las expectativas de crecimiento ante el impacto de la variante Ómicron del virus en las últimas dos semanas pusieron en cuestionamiento si el posible sesgo más restrictivo de la Fed, así como de otros bancos centrales habría de, al menos, moderarse. Sin embargo, las recientes noticias relativamente alentadoras sobre Ómicron sugieren que este riesgo es probablemente menor que el escenario más grave que el mercado llegó a incorporar.

Mientras tanto, la dinámica de inflación continúa siendo evidentemente apremiante en Estados Unidos y la cadena de valor global experimenta prevalecientes cuellos de botella. En este sentido, el sesgo de la Fed probablemente continuará dirigido hacia el apretamiento de su política monetaria, con lo que la actualización de los estimados económicos que trimestralmente publica también serán de gran relevancia, especialmente los Dot Plots, junto a la conferencia de su presidente Jerome Powell donde articulará a más detalle la estrategia decidida.

En este marco, inmediatamente después de la Fed, el 16 de diciembre el Banco de México anunciará su respectiva decisión. En Banorte esperamos un incremento a la tasa de referencia de 50pb para llevarla a 5.50% con lo cual se incrementaría la magnitud de las alzas respecto a los incrementos de 25pb que se han dado en las decisiones de este año. La última encuesta del sector bancario publicada el 7 de diciembre refleja de un total de 27 participantes, con 5 esperando un movimiento de 50pb con el resto estimando un alza de 25pb.

En tanto, el descuento del mercado aproximado por la valuación en la parte corta de los derivados de TIIE-28 refleja una probabilidad de alrededor de 80% (~+40pb) para un ajuste de 50pb. Esta divergencia refleja la percepción que el mercado ha tenido sobre la cautela del banco central ante la gradualidad de los ajustes recientes, si bien es cierto que el descuento del mercado también ha sido notablemente más sensible a la reversión reciente en Treasuries y rebote subsecuente por las últimas sorpresas al alza en la inflación local.

También el 16 de diciembre, previo a Banxico, tanto el Banco Central Europeo (BCE) como el Banco de Inglaterra (BoE) estarán anunciado sus respectivas decisiones. El primero probablemente también realice ajustes a sus paquetes de compras, mientras el segundo atraviesa un contexto más complejo para elevar su tasa de referencia como algunos participantes anticipan.

Sin embargo, esta opción no debemos descartarla totalmente con el mercado asignándole una probabilidad de alrededor de 40 por ciento. Por su parte, el Banco Central Japonés (BoJ) anunciará su decisión en la noche del 14 de diciembre (en horario de México) con pocos cambios esperados a su estrategia de control de la curva de rendimientos y la posibilidad de extensión al programa de estímulo especial por el Covid-19 hacia el siguiente año.

Por si fuera poco, la agenda de la semana también integrará las decisiones correspondientes de Noruega, Chile, Hungría, Indonesia, Filipinas, Taiwán, Turquía, Colombia y Rusia. Sobre estos últimos y salvo el caso de las autoridades asiáticas, el sesgo en regiones emergentes también impondrá de atención relevante para la decisión de Banxico, donde apenas la semana pasada Brasil apuntaló su fuerte sesgo restrictivo al revisar al alza en 150pb su tasa de referencia e indicar un ajuste en la misma magnitud para su siguiente decisión en febrero.

*El autor es subdirector de Estrategia de Renta Fija y Tipo de Cambio de Grupo Financiero Banorte.