La polarización en los discursos de las autoridades es de los principales factores que promueven la violencia política, la cual se ha convertido en una herramienta de competencia política electoral y en una expresión clara de la convivencia antidemocrática entre los gobiernos y sus opositores, coincidieron expertos en la materia.

De acuerdo con Etellekt Consultores entre el 7 de septiembre de 2020 y el 16 de febrero de 2021, periodo de inicio y cierre de las precampañas a puestos de elección estatales y municipales en las 32 entidades del país, se han registrado un total de 151 agresiones, con un saldo de 46 personas políticas asesinadas, de las cuales 10 eran aspirantes a puestos de elección.

Lo anterior significó un aumento de 4.13% en comparación con las 145 agresiones registradas por la consultora en el mismo periodo del proceso electoral anterior 2017-2018.

Entrevistado por El Economista el director de Etellekt, Rubén Salazar, declaró que en el proceso electoral 2020-2021 hay un ambiente de incertidumbre, ya que todos los partidos presentan bajas de sus filas, y las y los militantes han buscado unirse a otras esferas políticas, lo que genera tensión para preservar la mayoría en las urnas.

“En la medida en que los partidos no logran retener el poder bajo estándares democráticos, convenciendo a la ciudadanía de que son una buena opción de gobierno y que han cumplido con sus promesas, las únicas alternativas que quedan para conservar el poder son, tanto medidas autoritarias como el uso de la violencia”, declaró.

El director de la consultora, agregó que la impunidad caracteriza los delitos graves cometidos contra personas políticas, principalmente porque las fiscalías encargadas de investigar estas agresiones atienden a intereses políticos.

“Desde hace años se ha trabajado para que las fiscalías se conviertan en autónomas, sin embargo, se ha tratado de engaño, porque quién elige a los fiscales son los gobernadores, de autónomas solo tienen el membrete. Se tienen fiscalías que están enfocadas en investigar actos de corrupción por presuntos vínculos entre los opositores y el narcotráfico o actos de corrupción, pero siempre sobre la oposición, sin embargo no investigan dentro de su propio partido”, sostuvo.

Pluralidad de opiniones

Por otra parte, el director general de Strategia Electoral, Arturo Espinosa, destacó que el discurso que emplean las autoridades es determinante, por lo que consideró que las declaraciones de enfrentamiento en todos los niveles de gobierno conllevan a generar violencia.

“Tienen que ser discursos que promuevan la tolerancia, pueden haber diferentes opiniones, pero al final debe de haber una tolerancia de lo que piensen unos y otros”, dijo.

En ese sentido, opinó que el gobierno federal y los estatales deben fomentar la pluralidad de opiniones y la tolerancia a través de los discursos que ofrecen, con el objetivo de evitar los delitos graves en contra de actores políticos.

“Considero que el gobierno con el discurso diario y polarizante, que pocas veces muestra tolerancia a quien piensa diferente y a la oposición, ha acentuado estas divisiones y violencias que muchas veces vemos y que resultan innecesarias”, concluyó.

marisol.velazquez@eleconomista.mx