El titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, Héctor Díaz-Santana, informó que el ilícito con mayor incidencia es el cambio de domicilio en forma dolosa, con el fin de votar en otro lugar. Ello es conocido como turismo electoral.

En entrevista ofrecida al programa de Justicia Electoral a la Semana del TEPJF, pormenorizó que este delito abarca hasta 60% de los 4,000 asuntos que tiene la dependencia a la fecha.

Adelantó que la institución trabaja en un programa nacional de prevención del delito electoral, que incluye acciones de blindaje electoral focalizado.

El fiscal especializado detalló que entre los cuatro millares de asuntos que tiene la dependencia en investigación, los temas de mayor incidencia son: alteración al padrón electoral, falsificación de la credencial de elector y el cambio de domicilio doloso, es decir, quienes “se cambian de domicilio para votar en otro lugar, acción conocida como turismo electoral”.

Asimismo, pormenorizó que otro tipo de  ilícitos que se cometen y se han denunciado son la compra y coacción del voto, el clientelismo político o condicionamiento de programas sociales y conductas de violencia política de género.

Díaz-Santana aclaró que para presentar una denuncia no es necesario que el quejoso lleve las pruebas, sino que la relación de hechos que presente sea coherente y que el delito electoral esté integrado en el catálogo existente para que la Fepade proceda.

Explicó que hay 16 artículos en la ley, de los que se despliegan 200 conductas ilícitas.

“Prácticamente toda conducta que afecte de manera grave el voto libre y secreto está contemplada como delito electoral, pero no necesariamente todas tienen que ser así”, puntualizó el fiscal electoral.

ana.langner@eleconomista.mx